Investigadores de la Universidad Curtin de Australia, junto a colegas de Francia y otros países, anunciaron el hallazgo de un tipo de tectitas —fragmentos de vidrio natural generados por impactos de asteroides— que datan de hace aproximadamente 11 millones de años y que solo se han encontrado en el sur de Australia.

Este descubrimiento permite reconstruir episodios de gran violencia en la historia de la Tierra y comprender mejor la frecuencia y magnitud de eventos cósmicos que podrían amenazar al planeta.

A diferencia de los cráteres clásicos que suelen delatar el impacto de asteroides, estas tectitas se encuentran dispersas en el terreno, resultado del material fundido que fue lanzado a gran distancia tras la colisión. Según Fred Jourdan, de la Escuela de Ciencias Terrestres y Planetarias de Curtin, “estos vidrios son cápsulas del tiempo que registran un evento de impacto del que ni siquiera sabíamos”.

La investigación, publicada en la revista Earth and Planetary Science Letters, describe cómo las partículas se formaron bajo altísimas temperaturas y presiones, conservando información valiosa sobre la composición de la corteza terrestre y el objeto impactante.

El equipo identificó que estas tectitas presentan una composición química inusual, distinta de otras halladas en Australasia y otros continentes, lo que sugiere que el asteroide involucrado tenía características únicas. La investigadora principal, Anna Musolino, de la Universidad Aix-Marsella, explicó que “su antigüedad y química hacen que estas tectitas sean únicas, y su estudio permitirá mejorar la cronología de los impactos de gran magnitud en la Tierra”. Comprender estos eventos es clave para evaluar riesgos futuros y diseñar estrategias de defensa planetaria.


Fuente: con información de NA