La elección del color en nuestras paredes va más allá de una simple cuestión estética; es una herramienta poderosa para influir en nuestras emociones y definir la personalidad de nuestro hogar.

Basándose en principios de teoría del color, la propuesta se divide en seis familias, de las cuales destacamos cinco colores clave que serán tendencia y que puedes incorporar fácilmente en cualquier espacio de tu casa.

Gris touch

Este gris claro y cálido se posiciona como un nuevo neutro fundamental. Lejos de ser frío, aporta una calidez sofisticada y serena a cualquier ambiente, ideal para salones o dormitorios.

Su versatilidad brilla al combinarlo con azules profundos o marrones cálidos, creando un esquema cromático atemporal y acogedor.

Azul-verdoso

Un azul con matices verdes que evoca profundidad y tranquilidad. Este tono, inspirado en la naturaleza, es perfecto para baños o espacios de relax. Se recomienda combinarlo con blancos puros, beiges dorados y grises tenues para potenciar su elegancia y crear un ambiente refrescante y armonioso.

Terracota

Un melocotón dorado y fresco que ofrece una sensación de conexión con la tierra. Este tono coral-terracota infunde energía y optimismo sin resultar estridente, perfecto para comedores o estancias donde se busca fomentar la socialización.

Amarillo-verdoso

Un amarillo verdoso claro que aporta una sensación soleada y primaveral. Este tono, moderno y vital, llena de luz cualquier espacio sin saturarlo. Es ideal para cocinas o estudios. Los expertos sugieren combinarlo con blancos dorados, verdes apagados y azules verdosos para lograr un contraste elegante y lleno de vida.

Verde secret

Parte de la gama de verdes suaves, este tono ejemplifica la cualidad calmante de esta familia. Los verdes generan el fondo perfecto para que brillen colores de contraste más atrevidos y objetos decorativos, creando ambientes de estilo natural y orgánico que conectan el interior con la naturaleza.