Luego de la polémica sesión de la Cámara de Senadores en la que se decidió expulsar a Edgardo Kueider del cuerpo legislativo, el bloque de la UCR que responde a Martín Lousteau busca crear una comisión que controle la ética de los legisladores. El proyecto fue presentado por la diputada Carla Carrizo.
La iniciativa tendrá las facultades de intervenir en todo asunto relacionado con las normas disciplinarias de ambas cámaras, tal como lo establece el artículo 66 de la Constitución Nacional y con los deberes, pautas y obligaciones que surgen de la ley de Ética en el Ejercicio de la Función Pública.
La comisión, que funcionaría dentro de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC), estará facultada para elaborar recomendaciones tendientes a orientar el buen comportamiento de los legisladores, especialmente en lo referente a las cuestiones de orden, ética y transparencia.
“Que no haya un organismo que audite la presentación de las declaraciones juradas y que sea justo la Casa de las leyes, me parece que es la imagen del mal funcionamiento institucional que tiene la Argentina”, manifestó Carrizo.
Según el artículo 66 de la Constitución Nacional, la facultad disciplinaria establece que “cada Cámara hará su reglamento y podrá con dos tercios de votos, corregir a cualquiera de sus miembros por desorden de conducta en el ejercicio de sus funciones, o removerlo por inhabilidad física o moral sobreviviente a su incorporación, y hasta excluirle de su seno; pero bastará la mayoría de uno sobre la mitad de los presentes para decidir en las renuncias que voluntariamente hicieren de sus cargos”.
La Comisión de Ética y Disciplina estará integrada por quince miembros elegidos por los respectivos bloques parlamentarios conformes la proporcionalidad establecida entre las fuerzas.
Por cada miembro titular se elegirá un suplente para reemplazarlo en caso de renuncia, impedimento, ausencia, remoción o fallecimiento. Se elegirá también un presidente y un vicepresidente.
