Este jueves, al igual que cada 5 de setiembre, se celebra el Día Mundial de la Pizza con Queso, una fecha ideal para rendir homenaje a uno de los platos más populares y queridos en todo el mundo.
Desde su origen en Italia, la pizza ha conquistado las mesas de millones de hogares y la versión tradicional con queso se ha convertido en un clásico que trasciende fronteras.
El queso mozzarella es el protagonista indiscutido de esta delicia. Este queso, conocido por su capacidad de gratinarse y estirarse perfectamente, no solo aporta sabor, sino también proteínas, vitaminas y sales minerales.

Su presencia en la pizza es indispensable y en Argentina, país con una fuerte influencia italiana, la abundancia del queso en sus recetas se transformó en un sello gastronómico.
La historia de este plato se remonta al año 977 D.C. con la pizza bianca, una preparación básica que fue evolucionando hasta la famosa margarita en 1889, creada por el pizzaiolo napolitano Raffaele Esposito en honor a la reina Margarita de Saboya. Esta receta, con tomate, queso y albahaca, es la madre de la pizza moderna y la inspiración para la tradicional “muza” que disfrutamos en la actualidad.
En nuestro país, la pizza de molde, tipo media masa, y con cantidades exhorbitantes de queso es un verdadero ícono porteño.
A continuación, te compartimos una receta fácil y deliciosa que toma elementos de la pizza argentina y la italiana para que celebres este día de manera especial.
Ingredientes
(Rinde dos pizzas)
Para la masa:
– 500 gramos de harina 000.
– 300 mililitros de agua.
– 100 mililitros de aceite de oliva (puede ser de girasol)
– 25 gramos de levadura fresca.
– 1 cucharadita de azúcar.
Cobertura
– 600 gramos de mozzarella.
– 2 tomates perita maduros o 200 gramos de salsa preferentemente casera.
– 2 cucharadas de orégano.
– Sal y pimienta a gusto.
– 1 cabeza de ajo.
– Aceite, preferentemente de oliva.

