Las imágenes del avión ATR-72-500 cayendo en espiral antes de estrellarse en el estado brasileño de Sao Paulo, con 61 personas a bordo, llevaron a los expertos a considerar dos posibles causas que pudieron provocar la tragedia: las condiciones climáticas adversas y la entrada en pérdida de la aeronave.
El accidente, ocurrido este viernes, generó preocupación en la comunidad aeronáutica, mientras desarrolla la investigación para determinar las causas exactas que desembocaron en el trágico accidente.
La entrada en pérdida, también conocida como “stall“, es una situación aerodinámica crítica en la que un avión pierde la sustentación necesaria para mantenerse en vuelo. Esto ocurre cuando el ángulo de ataque -entre la cuerda del ala y la dirección del flujo de aire- se incrementa más allá de un punto crítico.
En ese momento, el flujo de aire sobre las alas se vuelve turbulento, lo que reduce drásticamente la capacidad de la para generar sustentación, provocando una caída abrupta.
Geraldo Portela, un especialista brasileño en gestión de riesgos y seguridad, señaló al portal G1 que las filmaciones del incidente sugieren un “problema de control” en el avión.
“Por las imágenes, está en pérdida, es decir, ha perdido sustentación porque necesita una velocidad mínima para mantenerse en el aire”, afirmó Portela. Esa situación es conocida en la aviación y los pilotos reciben entrenamiento específico para manejarla, pero en este caso, la recuperación no fue posible.
La Fuerza Aérea Brasileña le encargó al Cuarto Servicio Regional de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (SERIPA IV) la tarea de llevar a cabo la “acción inicial de la ocurrencia” y determinar las causas del accidente.
Una de las hipótesis que se manejan es la posible formación de hielo en las alas, lo que habría comprometido las características aerodinámicas del avión y facilitado la entrada en pérdida.
Pilotos consultados por medios locales indicaron que la ruta del avión, que despegó de Cascavel (Paraná) con destino a Guarulhos (Sao Paulo), presentaba condiciones propicias para la formación de hielo.
Jorge Gonçalves, ingeniero aeronáutico y profesor de transporte aéreo en la Universidad de San Pablo, explicó que es prematuro sacar conclusiones definitivas, pero reconoció que el hielo es una posibilidad real, al igual que un posible fallo mecánico.
La compañía propietaria del avión, Voepass Linhas Aéreas, movilizó todos los recursos disponibles para apoyar a los afectados. La fase inicial de la investigación se centrará en la recopilación y análisis de datos, así como en la inspección del lugar del siniestro.
Las causas definitivas del accidente se establecerán a partir de una investigación exhaustiva por parte del Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (Cenipa), que inició los trabajos en conjunto con otros organismos para esclarecer los hechos y evitar futuras situaciones similares.
Fuente: con información de Infobae.
