Un parque cretácico único en la región inauguró este fin de semana en Malargüe con la presencia de unas dos mil personas que fueron las primeras en conocer las huellas de dinosaurios, descubiertas en ese departamento del sur de Mendoza.

El Parque Municipal Cretácico Huellas de Dinosaurios es una nueva área natural protegida de Argentina y se ubica a 14 km al noroeste de la ciudad de Malargüe.

La mayoría de las 350 huellas fósiles ubicadas en el parque fueron producidas por dinosaurios saurópodos titanosaurios herbívoros cuadrúpedos de aproximadamente 13 metros de largo, a los se denominó titanopodus mendosensis: “Pies de gigantes de Mendoza”.

También se identificaron huellas de dinosaurios terópodos carnívoros bípedos, huesos fósiles de tortugas y reptiles marinos, restos de algas, entre otros.

De esta manera, las huellas pasan a ser fósiles tipo único en el mundo y el parque se convierte en un museo a cielo abierto, ideal para recorrer con los más chicos.

Uno de los sectores donde se pueden observar de cerca los fósiles. Foto: El Sol.

Es importante entender que la preservación de estos fósiles permite conocer cómo eran los ecosistemas de hace millones de años y cómo han ido cambiando, la evolución de los seres vivos y sus adaptaciones y la propia historia como humanidad y del planeta en que vivimos.

Por estas razones, la restauración y preservación de huellas in situ es sumamente compleja, ya que las huellas forman parte de la roca expuesta a la acción de agentes meteorizantes.

Dos mil visitantes pasearon por el parque el pasado sábado, cuando se inauguró. Foto: El Sol.

El parque fue creado específicamente para preservar los primeros yacimientos, las de huellas de dinosaurios que se descubren en la provincia de Mendoza, los cuales poseen relevancia internacional. Pero también tiene valor por sus otros recursos naturales: paisaje, geología, geomorfología, fauna y flora y por su patrimonio histórico y arqueológico.

El departamento de Malargüe atesora en sus montañas una variada riqueza paleontológica, principalmente en rocas de los periodos Jurásico y Cretácico, cuando dominaban los dinosaurios. Estos bienes naturales cobran significado
social y cultural cuando son descubiertos, investigados y transferidos a la comunidad.

El trabajo fundamental de Bernardo González Riga

La necesidad de creación de este parque de huellas fósiles surge a partir del descubrimiento del paleontólogo mendocino Dr. Bernardo González Riga y colegas.

Doctor Bernardo González Riga. Foto: El Sol.

El hallazgo es excepcional, ya que comprende alrededor de 350 huellas de dinosaurios, las que reflejan el paso de una manada de grandes herbívoros titanosaurios, hace 71 millones de años.

“En las primeras huellas que yo descubrí, observé que había una distancia entre las manos y los pies, es decir, que el dinosaurio ponía la pata, la levantaba y volvía a pisar a 2,4 metros. Entonces, sabiendo esa distancia que se llama zancada, pudimos saber la velocidad con la que se desplazaba”, explicó González Riga en diálogo con El Sol.

Y amplió: “Entonces, sabemos que acá una manada de dinosaurios caminaba entre 4,5 y 4,8 kilómetros por hora. Podemos calcular la velocidad sabiendo la zancada, la altura de la cadera y la aceleración de la gravedad que es una constante. Eso, aplicando fórmulas matemáticas podemos calcular la velocidad”.

A su vez, mostró a los visitantes una huella más pequeña que correspondía a una cría de dinosaurio, que en su caminar dejaba solo una huella que correspondía a su pie. Comprobar que esa huella única, sin rastro de las manos, se daba de esa manera, le llevó al profesional unos tres años de estudio. Lo que ocurría, es que el pequeño dinosaurio quería alcanzar el ritmo de su madre y, al igual que un elefante bebé, daba saltos y pisaba dos veces en la misma huella.

Se hallaron alrededor de 350 huellas fósiles en el lugar. Foto: El Sol.

Otro descubrimiento que llevó a cabo el paleontólogo obtuvo relevancia a nivel mundial. En 2011, perfeccionó la fórmula que se utilizaba para calcular la altura de los dinosaurios.

“Hasta entonces, se estimaba que la altura de la cadera era cuatro veces el largo del pie. Sin embargo, eso no se puede aplicar para todo un grupo de dinosaurios como estos porque eran más de 100 especies los saurópodos. Entonces, en el norte de Neuquén, en una misma formación que esta, encontré un dinosaurio articulado donde estaba completa la pata y la mano y pude estimar exactamente cuál era la altura de la cadera en un ejemplar que tenía el mismo tamaño que el que encontramos en Malargüe y de la misma edad”, precisó el mendocino.

“Hoy esa nueva fórmula que publiqué es reconocida en todo el mundo, un estudio que surgió en el Parque Huellas de Dinosaurios”, concluyó González Riga.

Las huellas que hoy pueden apreciar mendocinos y turistas en el parque, fueron localizadas cuando los investigadores realizaban exploraciones desde un proyecto del IANIGLA-CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Mendoza).

Para proteger este recurso ante posibles impactos naturales o causados por el hombre, dichos investigadores presentaron ante el municipio y el gobierno de la provincia un informe técnico y anteproyecto de creación de este parque.

Un museo a cielo abierto para grandes y chicos. Foto: El Sol.

Cómo se formaron las huellas

Para comprender el proceso de formación de las huellas debemos remontarnos al período Cretácico -ente 70 y 83 millones de años-, una época donde la distribución
de tierras y mares en el planeta era muy diferente a la actual.

En ese momento, en esta zona -donde había un delta costero al mar- un grupo de dinosaurios transitaron sobre las arenas blandas y húmedas de ese delta.

Al pasar por dicho lugar dejaron sus huellas, como cuando cualquier ser humano o animal camina por arena húmeda.

Una de las pasarelas donde se pueden apreciar las huellas. Foto: El Sol.

Posteriormente, las pisadas se cubrieron y se fueron rellenando rápidamente de nuevas arenas traídas por el mar.

Al quedar cubiertas y en contacto con la arena, se fosilizaron o endurecieron (diagénesis) y quedaron protegidas de la erosión.

Durante millones de años, las huellas fueron paulatinamente cubiertas con capas sedimentarias hasta que, a causa de movimientos sísmicos (tectónicos) y procesos erosivos, nuevamente quedaron al descubierto.

La importancia del Parque

Para entender la importancia del Parque Municipal Cretácico Huellas de Dinosaurios, basta mencionar que la mayoría de las huellas fósiles allí descubiertas fueron producidas por dinosaurios saurópodos titanosaurios, herbívoros cuadrúpedos de aproximadamente 13 metros de largo.

La entrada al parque. Foto: El Sol.

Tras su estudio, los investigadores las denominaron Titanopodus mendozensis -pies de gigantes de Mendoza-.

También se identificaron huellas de dinosaurios terópodos (carnívoros bípedos), huesos fósiles de tortugas y plesiosaurios (reptiles marinos) y microfósiles (restos de algas, ostrácodos, foraminíferos).

Además de su valor histórico, se trata de una usina turística para el departamento de Malargüe y un impulsor de empleo.

Las entradas para visitar el Parque

Los precios están organizados según categorías, la A es para turistas mendocinos, nacionales e internacionales y la B corresponde únicamente a malargüinos.

Categoría A

Turistas mayores: $2000 (equivalente a 50 UTM)

Turistas menores (de 3 a 12 años): $1000 (equivalente a 25 UTM)

Jubilados: sin costo.

Grupos religiosos: $600 (equivalente a 15 UTM)

Estudiantes: $600 (equivalente a 15 UTM)

Categoría B

Mendocinos Mayores: $1000 (equivalente a 25 UTM)

Menores: $500 (equivalente a 12,5 UTM)

Jubilados: sin costo

Estudiantes: $500 (equivalente a 12,5 UTM)

Escuela de Zona rural y/o urbano-marginal (resolución ministerial): sin costo.