Estados Unidos intenta evitar una escalada en la crisis de Medio Oriente, luego del ataque perpetrado este sábado por Irán hacia Israel. En tal sentido, la Casa Blanca logró disuadir al gobierno israelí de Benjamin Netanyahu para que no ordene un respuesta militar inmediata, con el fin de evitar una guerra más amplia.
“No queremos que esto se intensifique”, sostuvo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby. “No buscamos una guerra más amplia con Irán”, agregó a la cadena NBC.
Kirby además afirmó que Estados Unidos está “alerta” ante cualquier amenaza a las tropas estadounidenses. “Dejamos muy claro a todas las partes, incluido Irán, lo que haríamos (…) y también con qué seriedad tomaríamos cualquier amenaza potencial a nuestro personal”, sentenció durante la entrevista.
Israel está en alerta máxima este domingo después de que la agresión sin precedentes de Irán desatara temores de un conflicto más amplio. En tal sentido, miembros del gabinete de guerra israelí se habían mostrado partidarios de lanzar un ataque de respuesta, pero la falta de daños graves, además de una conversación telefónica entre el presidente estadounidense Joe Biden y Netanyahu hicieron que la idea se descartara por ahora.
En esa charla, según la CNN y el Wall Street Journal, Biden le dijo al primer ministro israelí que Estados Unidos no participaría en ninguna contraofensiva israelí contra Irán.
De todas maneras, en Israel no descartan un contraataque. “Vamos a cobrar a Irán el precio en la forma y tiempo que nos convenga”, afirmó Benny Gantz, número dos del Gabinete de guerra.
Irán lanzó este sábado más de 300 artefactos (170 drones, más de 30 misiles de crucero y más de 120 misiles balísticos), en respuesta a un presunto ataque israelí contra el consulado iraní en Siria el 1º de abril. Pero el 99% de ellos fueron interceptados, con ayuda de Estados Unidos, Jordania, Reino Unido y otros aliados.
