Uno de los cinco imputados por el hackeo del teléfono celular del exministro de Justicia y Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, admitió que fue contratado para cometer el hecho por un usuario del sistema de mensajería Telegram y que cobró entre 12 y 15 mil pesos con criptomonedas transferidas de una billetera virtual de pago.
Se trata de Elías Nuñes Pinheiro, de 22 años, quien fue indagado este lunes por la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas de la ciudad de Buenos Aires.
En ese trámite el imputado reconoció la maniobra y que envió el código para acceder a la información de los sistemas de mensajería WhatsApp y Telegram del teléfono del entonces funcionario porteño a este desconocido, quien luego le pagó con una transferencia en criptomonedas a una billetera virtual.
A la hora de identificarlo, dijo que en un par de ocasiones le dejó mensajes grabados y que la “tonada era propia de alguien que vive en el norte del país”, que hablaba de “sus gurises” y que por ello estaba seguro que no era oriunda de la Capital Federal.
El joven fue indagado por la fiscal porteña Daniela Dupuy junto a otros otros cuatro imputados: su padre Elías Nuñes Pinheiro, Julio César Escobar, Cecilia Mercado y Antonio Aquino. Todos viven en la localidad Eldorado (Misiones) y fueron allanados la semana pasada. Aunque la fiscal había pedido que los detengan, la jueza Araceli Martínez rechazó ese pedido y llegaron a la indagatoria en libertad. En total, las indagatorias llevaron unos siete horas y terminaron cerca de la medianoche.
“Le interesaba desligar al resto. Insistió varias veces en que no tenían nada que ver”, indicó una fuente tribunalicia, quien agregó que “se lo notó muy asustado”.
El imputado además, aportó varios indicios sobre su metodología de trabajo y de selección de víctimas. Sobre la persona que lo contrató, manifestó que “siempre me hacía los pagos por criptoactivos y su perfil de Telegram no revelaba nada más que el nombre ‘Eljuanxa'”.
También detalló que, según su impresión, la cuenta era manejada por “más de una persona” porque en algunas ocasiones el “modo de escribir en Telegram cambiaba”.
Nuñes Pinheiro está acusado de haber intrusado decenas de teléfonos. Entre ellos, los de D’Alessandro, del diputado nacional Diego Santilli, del juez de la Cámara Federal de Casación Penal, Gustavo Hornos, y de Rodrigo Giménez Uriburu y Andrés Basso, integrantes del tribunal oral que condenó a la vicepresidenta Cristina Kirchner en la causa Vialidad.
“Deseo aclarar que en ningún momento accedí al contenido” de los mensajes de D´Alessandro. El hackeo ocurrió el 19 de octubre del año pasado, un mes y medio después del atentado a Cristina Kirchner.
La Justicia determinó que la maniobra se realizó mediante el SIM Swap, que consiste en tomar el control de una línea telefónica desde otro dispositivo, sin el consentimiento de su titular. En este caso, utilizaron una tarjeta Sim blanca vendida por la empresa Comtel SA, e interactuaron, vía SMS, con la plataforma provista por Movistar que les solicitó tres datos: el número de línea, el número de documento del titular de esa línea, y el número de trámite del DNI.
Al dar detalles del proceso ilegal, Nuñes Pinheiro relató que comenzó con una consulta a un sitio llamado “Dark PFA” de donde obtenía información vinculada a datos del Renaper y que usó en varias ocasiones para otros trabajos similares que solía realizar y promocionaba en Telegram.
El “trabajo” le había sido encargado en agosto de ese año por mensaje privado de Telegram por un usuario identificado como “ElJuanxa”, sin foto de perfil, que le pasó varios números de teléfono de diferentes personas para que hiciera el “recupero”, según dijo en su declaración.
También consultaba bases de datos como Nosis, para lo cual creó un perfil falso a nombre de “Nicanor Moreno Crotto”, un ex funcionario que trabajó junto a Marcos Peña.
El número de trámite del DNI de D’Alessandro habría sido obtenido el 19 de octubre a las 14.17 “por parte de un usuario del sistema de consultas que posee el Registro Nacional de las Personas, mediante un usuario cuya credencial de acceso es administrada por una entidad que se identifica como “MME” correspondiente a la Jefatura de Gabinete de Nación”.
Al acusado se le imputa haber hackeado los datos originales de la línea de D’Alessandro, para luego tomar el control del abonado telefónico y “recuperar el acceso a las plataformas de mensajería instantánea Telegram y WhatsApp”.
Con posterioridad al hecho en diciembre último, en una página de internet y mediante cuentas en la red social Twitter, se difundieron extractos de conversaciones de D’ Alessandro en la red privada Telegram, como parte de un grupo al que pertenecía, bautizado “Grupo Donato contraataca” y vinculado al viaje que hizo junto a jueces federales a Lago Escondido, en Bariloche.
