El Consejo Empresario Mendocino (CEM) difundió este fin de semana una completa radiografía sobre la economía provincial, con el eje en cinco aspectos y tendencias: la necesidad de cuidar el ahorro corriente, el empleo público, la inversión pública, el tamaño del Estado y la presión tributaria.

“Es necesario trabajar en una agenda que priorice la competitividad de nuestra economía y con ello el crecimiento de la producción y el empleo privado registrado como base del desarrollo de Mendoza y como herramienta para reducir la pobreza”, es una de las principales conclusiones del documento titulado “Finanzas provinciales 2012-2021”.

“El proceso de adecuación del gasto público iniciado en 2016 debe continuar – enfocando el esfuerzo en la calidad del gasto, asegurando que aumente su eficiencia sin reducir su impacto o eficacia -, acompañado de una reducción de la presión tributaria y de mecanismos de compensación de impuestos por empleo que incentiven la contratación de trabajadores por parte de las empresas”, destaca el trabajo elaborado por el CEM. Y agrega: “El tamaño del Estado no puede ser más grande que el que los mendocinos puedan financiar conforme a la realidad económica de nuestra provincia”.

Estas son las principales conclusiones del informe:

Tamaño del Estado

  • En la última década, el Estado provincial aumentó un 7,8% su participación relativa en la economía provincial, desde 20,6% del PBG en 2012 hasta 22,2% en 2021.
  • El aumento paulatino del gasto público se tornó agobiante para el sector privado.
  • Con la economía paralizada, un Estado más grande debió ser solventado por un sector privado productivo cada vez más pequeño.
  • Se observan claramente tres etapas: a) crecimiento sostenido del gasto entre 2012 y 2015 y, b) amesetamiento del gasto entre 2016 y 2019; c) gasto a la baja entre 2019 y 2021.

Presión tributaria provincial

  • En línea con el gasto público creciente, el gobierno provincial incrementó fuertemente la presión impositiva efectiva, que pasó del 4,4% al 7,9% del PBG entre 2011 y 2017, iniciando su descenso desde entonces hasta ubicarse en 6,5% en 2020 y 2021.
  • Esta tasa es, sin embargo, casi el doble de la de 2005 (3,5%).

Recursos corrientes

  • Los recursos provinciales aumentaron su participación en el total de recursos corrientes desde el 49% en 2012 hasta 51% en 2019, cayendo en 2020 y 2021 al 43%.
  • Esta merma era esperable pues, sumado a la menor presión impositiva provincial, la provincia contó con menos instrumentos que la Nación para hacer frente a la caída de recursos propios durante la pandemia, en tanto que el gobierno nacional recurrió a la emisión para cubrir sus necesidades financieras y asistir a las provincias.
  • El 72% de los recursos provinciales provinieron de tributos (2012: 61%), igualando el máximo de 2015. El 28% restante corresponde a recursos no tributarios, que perdieron peso (2012: 39%) debido, en parte, al pobre desempeño de las regalías.
  • Entre los recursos tributarios se destaca el impuesto a los ingresos brutos, que es la principal fuente de recursos provinciales.
  • En los dos últimos años los recursos provinciales cayeron un 23% en términos reales.
  • La contracción fue mayor en los recursos no tributarios (-48%) que en los recursos tributarios (-6%).
  • En igual período, los recursos nacionales aumentaron 7,5% en términos reales, liderados por el incremento de la Coparticipación Federal (+9%).
  • Como consecuencia, la caída real en los recursos corrientes alcanzó el 8% entre 2019 y 2021.

Erogaciones corrientes

  • Las erogaciones corrientes alcanzaron los $ 226.243 millones en 2021.
  • Se destacan, por monto, las partidas de personal y las transferencias a municipios, que concentran casi el 70% del gasto corriente.
  • El gasto en personal, que llegó a significar el 60,5% del gasto corriente en 2015, actualmente representa el 50%.
  • Se observa también la menor incidencia de intereses y gastos de la deuda en los dos últimos ejercicios (2021:4%), luego de haber alcanzado el 8% en 2018.

Empleo público

  • El empleo público aumentó 6,9% en la última década, desde 103.423 cargos y contratos al cuarto trimestre de 2011 hasta 110.578 cargos y contratos a fines de 2021.
  • La dotación de personal creció un 9,7% entre 2011 y 2015 (año en que alcanza el máximo de la serie,113.437 cargos y contratos).
  • En el período 2015-2019 el empleo público provincial disminuye un 3,5%.
  • En 2020, primer año de pandemia, se observa una reducción de horas cátedra que se recupera en 2021.
  • Entre 2019 y 2021, el empleo público aumenta casi 1%.
  • La administración pública provincial cuenta con 55 agentes cada 1.000 habitantes, valor que se encuentra por debajo del máximo de la serie (60 entre 2012 y 2015).
  • El gasto en personal creció menos que los recursos corrientes: representaba 59% de los recursos corrientes en 2012 y llegó al 65% en 2015, para disminuir al 44% en 2021.

Ahorro corriente

  • Entre 2012 y 2015 (y desde antes aún), el ahorro corriente se deterioró consecuencia de una dinámica caracterizada por el crecimiento de los gastos corrientes por encima de los recursos corrientes, alcanzando su máximo déficit, 7% de los recursos, en 2015.
  • A partir de 2016, cambió la tendencia y, por el contrario, los gastos corrientes crecieron a una tasa menor que los recursos corrientes, con la sola excepción de 2019.
  • En los dos últimos años, la tendencia se confirma, fortaleciendo así el ahorro corriente, que llega a un máximo de 11,4% de los recursos corrientes en 2021.

Erogaciones de capital

  • Las erogaciones de capital promediaron 6,9% de los recursos corrientes entre 2012 y 2016, recuperando terreno entre 2017 y 2019 con un promedio de 9,8% en el trienio.
  • En 2020 vuelven a caer al 7,7% en 2020, en un contexto de contracción de la economía y de recursos fiscales.
  • El último año alcanzaron el 16% de los recursos corrientes, impulsadas fundamentalmente por la partida inversión financiera, seguida de trabajos públicos.
  • La evolución de los trabajos públicos (obra pública) fue dispar: luego de alcanzar un pico del 9,9% de los recursos corrientes en 2011, promedió 4,1% de los recursos entre 2012 y 2015, para caer hasta 2,6% en 2016, comenzando una recuperación en 2017, que se consolidó en 2018 y 2019.
  • En 2020 esta partida cayó significativamente, al 1,3% de los recursos corrientes, recuperándose levemente en 2021.
  • Los trabajos públicos se encuentran en mínimos de la década. En 2021 se ejecutó el 75% del monto presupuestado ($5.856 millones vs. $7.747 millones), alcanzando tan solo el 2,3% de los recursos corrientes.

Resultado operativo

  • Este es el dato fiscal destacado de 2021: Mendoza terminó el año con superávit operativo por primera vez desde 2008, el cual alcanzó al 4,6% de los recursos corrientes.
  • El Estado provincial venía registrando déficits operativos desde 2009, sin excepción.
  • El mayor deterioro se observó entre 2010 y 2015, cuando el déficit pasó de -5,5% a -13,5% de los recursos corrientes.
  • Desde 2016 se inició un camino para reducirlo, llegando a -1,5% en 2018 y 2020.