Luego de que la Corte Suprema de Justicia avalara la candidatura a senador (suplente) del gobernador Rodolfo Suarez, desde el frente Vamos Mendocinos cuestionaron el fallo y cuestionaron la independencia del máximo tribunal del país.
A través de un comunicado, la alianza opositora que había denunciado que el mandatario mendocino estaba violando la Constitución de Mendoza, señaló que la Corte nacional “perdió una magnífica oportunidad para demostrar
que es un tribunal imparcial e independiente” y remarcon que el dictamen es “un atropello a las autonomías provinciales”.
Y consideraron que, en función de que dio razón a Suarez por unanimidad, “entre los miembros de ese tribunal las simpatías políticas se reparten según cual haya sido la fuente de sus designaciones: peronista o radical”.
Este es el texto completo del comunicado, luego de conocida la sentencias que termina con esta polémica electoral.
La Corte de la Nación perdió una magnífica oportunidad para demostrar que es un tribunal imparcial e independiente. El tema era clarísimo: Suárez no puede ser candidato testigo a senador suplente.
El art. 115 de la Constitución de Mendoza expresamente se lo prohíbe y también el 73 de la Nación, como lo dejó en claro el gran jurista Alberto Dalla Vía en su voto en disidencia en la CNE.
En cambio, la Corte en pleno votó en contra de la Constitución, del federalismo y de las provincias.
Pero claro, entre los miembros de ese tribunal las simpatías políticas se reparten según cual haya sido la fuente de sus designaciones: peronista o radical. Este caso no solo alcanzaba al gobernador de Mendoza.
En la misma ilegalidad incurren los gobernadores kirchneristas de Santiago del Estero, Tucumán y Santa Fe.
Así es la grieta: cuando hay intereses comunes, radicales y peronistas se ponen de acuerdo. Pasó acá en Mendoza en la estatización de IMPSA, entre otros casos.
El país se hizo grande y próspero cuando se cumplió la Constitución. Comenzó a declinar cuando se dejó de aplicar. La Argentina está así, cada vez más pobre, por una maraña de leyes inconstitucionales que traban la libertad creadora de los argentinos usurpándoles el fruto de su esfuerzo y trabajo.
La culpa no es solo del Congreso que las dictó. Es mayor de quien tiene el rol de custodio de la Constitución: la Corte Suprema de Justicia. Así como validó todas las leyes que vulneran derechos y libertades consagrados en la Constitución o dictaduras también,
ahora avalan este nuevo atropello contra las autonomías provinciales.
