Ocurrió hace unas noches, cuando un conductor transitaba por el Acceso Sur al regreso de una bodega en el Valle de Uco.
Tras superar el puente de calle Paso, se dio un buen susto. Un proyectil impactó contra el parabrisas, trizándolo. Era una tuerca, que le habían arrojado desde la oscuridad. El hombre, precavido, no frenó y, a los pocos metros, casi a la altura del puente peatonal que cruza el barrio La Gloria hacia el Huarpes, alcanzó a divisar a dos sujetos que esperaban, a la vera del acceso, que se detuviera para recibir el inesperado incidente. Un episodio que llama la atención para el resto de los automovilistas.