Un hecho insólito ocurrió esta semana en Entre Ríos cuando un interno de la Unidad Penal N° 1, que gozaba de prisión domiciliaria, solicitó volver a la cárcel por “problemas conyugales”. El hombre en cuestión está en proceso de condena por una causa narco.
En diálogo con el canal 9 Litoral, Augusto Lafferriere, su abogado defensor, confirmó que su cliente prefiere regresar a cumplir su arresto en la Unidad Penal N°1 por “algunas diferencias que ha tenido con su familia, más precisamente, cuestiones conyugales, propias de las personas en prisión preventiva, cuando a los vínculos hay que volver a reconstruirlos, sean familiares o de amistad”, a los que hay que sumarle las limitaciones propias del aislamiento.
A pesar del planteo del imputado, que ya había pasado casi dos años preso en el penal y fue beneficiado con la domiciliaria a mediados de marzo pasado, su abogado considera que la solución a sus “problemas” no es volver a la cárcel sino que le permitan salir a “tomar un poco de aire”.
De todas formas, Lafferriere prefirió encarar la solicitud por otro lado. “Me sugirió la posibilidad de volver. Yo lo planteo al Tribunal y dije que dado que el encierro carcelario es la última instancia del derecho, solicité no volver a la cárcel aunque lo haya pedido, sino posibilitar que tenga una salida de 50 o 100 metros en momentos en que discute con la mujer”, contó.
“Si bien hay un pedido de que si la cosa no va y no tiene dónde ir, porque ha quedado desinstitucionalizado y perdió amistades y vínculos, esta defensa atendió al reclamo y lo planteó al Tribunal de diferente modo. Pedimos en ese caso concreto que le permitan al menos una salida de 30 minutos diarios”, agregó Lafferriere
El abogado además explicó: “Estas situaciones, sumadas al aislamiento de la cuarentena y que los amigos y personas no pueden visitarlos, surgen diferencias privadas que llevan a que no tenga otro lugar dónde ir”.
