La decisión de Argentina de dejar de participar en las negociaciones de los acuerdos comerciales del Mercosur es, según el consultor en economía y negocios internacionales Marcelo Elizondo, “una decisión peligrosa que condicionará el futuro del Gobierno”.
La medida exceptúa el pacto ya realizado con la Unión Europea y con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), pero aún así Elizondo definió esta decisión como un “hecho de relevancia histórica” desde el plano institucional.
“Desde la existencia del Mercosur, salvo la suspensión de Paraguay en su momento y de Venezuela ahora, nunca había habido una disidencia de un miembro del Mercosur tan contundente”, indicó en diálogo con La Nación.
El especialista agregó que “esto podría permitir que los otros tres miembros sigan negociando con terceros mercados, lleguen a acuerdos, y la Argentina quede excluida”.
De esta forma, los socios del Mercosur se dividirían en tres: los “socios full” (Brasil, Uruguay y Paraguay); un socio “de segundo nivel” (Argentina); y el suspendido (Venezuela). “Esto le daría al bloque una entidad institucional muy débil”, subrayó.
Del mismo modo, la situación tiene implicancias en el plano político externo. “Esto es lo más complicado porque no es un hecho aislado sino que está dentro de un proceso“, evaluó, agregando que esta decisión va a profundizar el distanciamiento de la Argentina con Brasil, Uruguay y Paraguay porque “acá hay una manifestación de diferencia estratégica muy marcada”.
Según el consultor, los otros tres socios “quieren una internacionalidad para sí y para el bloque, que la Argentina no quiere”. En este punto, para él, radica la diferencia en las políticas e ideologías de los gobiernos de estos país. “Esto no termina acá sino que, claramente, va a llevar a un enfriamiento del vínculo internacional entre los vecinos”.
Hacia adentro
Elizondo también destacó el mensaje que se envía al país con esta medida. “La Argentina está diciendo: ‘No quiero seguir negociando con nadie, no me importa el tenor de la negociación“. Esto, para Elizondo, supone “una postura de autonomismo localista y de desinternacionalización que condiciona el futuro del gobierno de Alberto Fernández”.
Desde esta perspectiva, sostuvo que la medida es “peligrosa y absolutamente inconveniente”.
Sobre la vigencia del Mercosur y las consecuencias económicos, el abogado explicó: “La Argentina tiene libre comercio, sin aranceles, con sus socios Brasil, Uruguay y Paraguay, a quienes les exporta. Allí dentro no compite contra nadie más. Si los otros tres socios abrieran sus mercados a terceros, la Argentina perdería esa preferencia exclusiva de acceso con sus productos”. Según señaló, lo más grave es perder este beneficio con Brasil, a quien -dijo- el país le vende 11.000 millones de dólares.
