Cuando uno era chico soñaba con ser adulto, claro, no conocía todos los problemas que tienen los adultos, si no, hubiésemos gritado: “¡Quiero ser niño para siempre! No quiero crecer. ¡Fuera almanaque, fuera!”. Pero no lo sabíamos, entonces, queríamos ser adultos. Soñábamos inventando profesiones para ese futuro de piernas largas, barba, incipiente pelada, deudas y cigarrillos. Y los grandes, con esa creatividad que tenemos los grandes para hacerles preguntas a los querubines, con esa profundidad de concepto que solemos tener los mayores, les decíamos: “¿Qué vas a ser cuando seas grande?” ¡Qué pregunta, loco! ¡Qué ingenio! ¡Qué maravilla del intelecto! Entonces, los pibes expresábamos nuestros deseos. Yo quiero ser policía. Era una de las profesiones más elegidas, porque, por entonces, un policía te daba seguridad. Yo quiero ser bombero, era otro de los clásicos, la nobleza de un trabajo que atiende el infortunio de otros. Yo quiero ser médico, decían algunos, y se encerraban con la vecinita a jugar al doctor. Yo quiero ser abogado, decían algunos, tal vez influenciados por sus padres, porque sus padres veían que un abogado es aquel que rescata tus bienes del enemigo para luego quedárselos él. Muchos niños querían ser marineros, porque se creían el cuento de que en cada puerto tenían un amor. Otros querían ser pilotos de avión. Cuando llueve, el avión debería llevar el piloto del lado de afuera. Otros niños, más conflictivos tal vez, elegían ser psicólogos, porque ya sabían que iban a tener un toco grande de clientes en la familia que les había tocado. Las niñas, fundamentalmente, prometían que iban a ser maestras. Lo miraban a Sarmiento como guía, y el dolape les devolvía una mirada enculada, como diciendo: “Es mejor que te vayas comprando el casco”. Todas estas cosas se pensaban y decían allá en aquellos tiempos en que a mí me tocó ser niño. Hace tanto, que la Mirtha recién comenzaba a desayunar. Claro, la cosa ha cambiado mucho. Vos le preguntás a los pibes de hoy qué quieren ser cuando sean grandes y te contestan: “Conductor de micros, por los sueldos que ganan”.
Profesión
?¿Qué vas a ser cuando seas grande?? ¡Qué pregunta, loco! ¡Qué ingenio! ¡Qué maravilla del intelecto! Vos le preguntás a los pibes de hoy qué quieren ser cuando sean grandes y te contestan: ?Conductor de micros, por los sueldos que ganan?.
