Emanuel Isaías Páez tenía 24 años cuando la madrugada del domingo fue ultimado a puñaladas frente a su casa del barrio Alto Mendoza, mejor conocido como Fuerte Apache, ubicado en el interior del barrio San Martín, en el oeste de Ciudad. El apellido de su familia es reconocido en la zona por estar vinculado a diversos hechos delictivos: robos, homicidios y hasta enfrentamientos por temas de droga.
Por su parte, el Manu, como lo llamaba su familia, llegó a integrar hace algunos años una bandita de asaltantes junto a otros menores, indicaron investigadores de la zona. Los blancos preferidos del grupito: niños y adolescentes que asistían a la escuela y empleados del Hospital Lagomaggiore, contaron las fuentes.
Además, la gavilla que, presuntamente, integraba Páez estaba enfrentada a la banda de los Corzo, hermanos de una de las mujeres imputadas por el homicidio del joven.

Temido
Desde antes de cumplir la mayoría de edad, el Manu se había integrado al mundo delictivo que lo rodea. El chico se crió en las torres del Fuerte Apache –vivía en la H–, quizá, una de las zonas más peligrosas del barrio San Martín.
En su adolescencia, Emanuel Páez junto a otros menores de la barriada estuvo sindicado por una serie de ilícitos que se comenzaron a registrar en colectivos que pasan por la zona. “Se subían armados y le robaban a la gente que iba en los micros, de noche o de madrugada”, comentó un pesquisa con experiencia en ese sector.
La bandita siempre actuaba por calle Llorens, frente a la escuela Nº2-017 Coronel Tomás Espora. Cuando conseguían un botín aceptable, se daban a la fuga por un pasillo que conecta la plaza Malharro de Torres, conocida como la plaza Picapiedras, con una de las entradas del Fuerte Apache, relató el detective.

Por su parte, vecinos del San Martín marcaron a Páez como autor de diversos robos en plena vía pública contra menores que asistían al mencionado colegio, utilizando la misma vía de escape tras sustraerles las pertenencias.
Asimismo, los lugareños indicaron que, en el último tiempo, acostumbraban a asaltar a empleados del Hospital Lagomaggiore. Es que algunos de ellos descienden de los colectivos en los que viajan en la calle Gran Capitán Sur y luego cruzaban la pasarela del zanjón. Allí es donde Páez y sus cómplices los interceptaban para robarles.
Esta situación fue acreditada por los investigadores del oeste de Ciudad. Además, aclararon que la gavilla del Manu comenzó a robar en ese sector del San Martín luego de que cayera el Velita, un conocido delincuente llamado Enzo Federico Molina Corzo, quien lideraba esa parte del complejo y estaba enfrentado con los Páez.

Justamente, una de las detenidas e imputadas por el asesinato de Páez es Gimena Yanina Molina Corzo (27), hermana del Velita. La muchacha fue señalada por testigos como una de las personas que acompañaba al canillita Juan Carlos Chino Huaihuas, quien se entregó tras el homicidio.
El vendedor de diarios se justificó explicando que apuñaló al Manu porque su vida estaba en peligro, ya que el joven lo había apuñalado en un intento de asalto, momentos antes, según se desprende de la investigación.
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Por último, las fuentes consultadas coincidieron en que Páez y su grupito eran temidos por los vecinos del lugar.
Las víctimas rara vez denunciaban cuando eran víctima de sus fechorías, ya que sabían que los autores vivían cerca de ellos y tenían miedo a ser blanco de represalias en caso de que los detuvieran, sentenciaron. El Manu sólo tenía dos antecedentes por un robo simple y por robo agravado.
La muerte, cerca
En los últimos años, dos familiares de Páez fueron protagonistas de homicidios. Un primo como víctima y un tío como detenido.
La primera de las historias ocurrió hace exactamente tres años. Fue la madrugada del 18 de julio del 2015, cuando Miguel Ángel Páez, un joven de 21 años, conocido como el Jopipi, fue asesinado a golpes fuera del boliche Cocodrilo, ubicado en el Paseo Alameda.
El muchacho se trenzó en una pelea con un grupo de jóvenes, luego de sacar a bailar a una chica en el interior de la disco. Afuera, los sujetos lo dejaron nocaut propinándole un golpe con un adoquín en la cabeza. Horas después, murió en el Hospital Central.

Por su parte, este año, su tío, Camilo Páez Reynoso, cayó por el crimen de Nelson David Montengro, alias el Kaco, cuyo cadáver fue hallado completamente calcinado el miércoles 30 de mayo, en uno de los ingresos al Fuerte Apache. El hombre fue imputado por ese hecho y está alojado en el penal de San Felipe desde el 1 de junio.
Por ese mismo hecho también fue detenido Ángel Rafael Farías Toledo, alias el Rafa, un conocido malviviente del oeste de Ciudad, que está vinculado a enfrentamientos armados por los territorios de venta de droga en el barrio San Martín.

A puñaladas
El Manu Páez fue asesinado cerca de las 5 del domingo frente a la manzana F del San Martín. Cuando policías y una ambulancia llegaron al lugar, el chico tenía varias puñaladas. Luego, lo trasladaron al Hospital Lagomaggiore, donde murió minutos después.
Posteriormente, Huaihuas se presentó en la Comisaría Primera y aseguró haberlo atacado luego de que el joven intentó robarle.
Un hermano de Huaihuas, Daniel (29), alias Cholai, y dos mujeres cercanas a él, Molina Corzo y Lorena Ibaceta (36), también terminaron cayendo por el hecho.

