He estado pensando en el asunto y creo que se pueden tomar algunas medidas como para evitar el éxito de estas empresas delictivas. Por ejemplo, ha llegado el momento de crear el delivery bancario, que la gente no vaya al banco, sino que el banco vaya a la gente. Otro modo sería que los que vayan a cobrar concurran munidos con diez personas parecidas de cara y vestidas iguales y, cuando salgan del banco, agarren para diez lugares distintos, así los chorros no saben quién lleva la guita. Cabría la posibilidad de que cada cajero acompañase al que extrae plata hasta su casa, lo deje protegido en manos de los vecinos y se vuelva en micro, corriendo la Redbus a cargo del banco. Otro sistema puede ser que el que tiene la intención de extraer plata vaya con dos perros de policía, eso sí, vestidos de policía para hacer el procedimiento oficial. En caso de no conseguir perros puede remplazárselos por un gato, si el ladrón tiene apetitos sexuales medianamente normales, seguro que se queda con el gato. Otra forma: crear la cofradía de patovicas voluntarios. Consistiría en una docena de forzudos, con experiencia y CUIT, que voluntariamente acompañen al extractor hasta su auto, siendo la salida a la gorra. Pueden los bancos permitir que el auto del extractor se estacione exactamente al frente de la caja y retire la plata cobrándole el canon municipal por estacionamiento medido, doble tarifa si hay cola. También puede ser efectivo que se les cobre a los ladrones un impuesto por operar en zona céntrica, esto puede desalentarlos totalmente. Otra opción, cambiar la salidera bancaria por la entradera bancaria y que solamente afanen a los tipos que van a depositar. Creo que adoptando un paquete de medidas similar al propuesto podemos erradicar este flagelo ciudadano que ha perjudicado a tantos. Y si todo esto no sirve, pues que el Gobierno llame a la Gendarmería. ¿Cómo dice? ¡Ah! ¿Ya la llamó?…¡Mirá vos!