Las largas colas en las estaciones de servicios no son cosa del pasado. Aún en las diversas expendedoras de combustibles cuesta conseguir el fluido requerido y se siguen generando filas. Sin embargo, quienes mejor la están pasando, para enojo de muchos “nafteros”, son los propietarios de vehículos con propulsión a GNC, que muchas veces “gozan” de la situación y hacen gestos. Antes eran los que más se demoraban a la hora de cargar, sobre todo por lo engorroso de tener que bajar del vehículo. Ahora pueden pasar varios autos por estos puntos mientras las filas de los coches convencionales tienen que seguir esperando. Paciencia.