El anuncio que hoy realizaría la presidenta Cristina Kirchner a nivel nacional sobre el envío de fondos a la provincia para la construcción de 12.000 casas sociales, en las que se invertirían unos 960 millones de pesos, siembra tantas expectativas como dudas. Y es que, para los expertos locales en materia de vivienda, será muy difícil viabilizar este ambicioso plan, debido a las reducidas dimensiones de las viviendas. Es por ello que desde el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) ya se evalúa ampliar las microcasas –de 44 metros cuadrados cubiertos y un costo aproximado de 80.000 pesos por unidad– pensadas por la Nación.
EL MECANISMO DE AMPLIACIÓN.
Tradicionalmente, en la provincia las casas entregadas a través del IPV siempre han gozado de generosas proporciones de terreno, y si bien en ocasiones la superficie cubierta ha sido pequeña, las inmediaciones de la obra, por lo general, deja margen para futuras construcciones de ampliación. Así, no es de sorprender que la idea de la presidenta Cristina Kirchner de construir microcasas con casi la mitad de la superficie ofrecida habitualmente en la provincia generara dudas sobre la viabilidad del plan.
Anticipándose a esta dificultad de ofrecer viviendas pequeñas a una clase media acostumbrada a ciertas comodidades y planes variados, que van desde la compra del terreno hasta buenas posibilidades de ampliación, ya analizan la posibilidad de mejorar la iniciativa otorgando créditos con fondos provinciales a los interesados para agrandar la superficie cubierta de las casas.
CRÉDITOS MIXTOS.
Una vivienda promedio del IPV para la clase media actualmente tiene un costo de realización aproximado de 110.000 pesos, obviamente, monto más elevado que los 80.000 que vendrían desde la Nación. Con el fin de optimizar los recursos cedidos y sabiendo que para el mendocino estas viviendas pequeñas no serían muy atractivas, es que ya desde el organismo y con el aval de el Ministerio de Infraestructura, Transporte y Vivienda se evalúa usar el dinero nacional pero sumado a fondos provinciales, para no cambiar el perfil de casas de clase media que aquí se entregan. “Se está estudiando mejorar el plan con colaboración local. Así, se cumpliría con las expectativas de la gente.
Por ejemplo, si la Nación financia 44 metros cubiertos, podríamos llevarlos a 60 metros y darles un crédito a los interesados con fondos del IPV por la construcción de los metros de más, pero serían viviendas acordes a las necesidades del mendocino”, explicó Francisco Pérez, ministro de Infraestructura. Igualmente, los fondos de la Nación serían utilizados para dar continuidad a un importante número de proyectos de viviendas para clase media que se encuentran en stand by.
“Hay un gran número de proyectos a evaluar, y ahí tienen el rol preponderante los municipios, que son los que conocen detalles de cada proyecto y que se encargan de priorizarlos y acordar con las cooperativas y las organizaciones participantes”, afirmó Pérez. De esta manera,durante la próxima semana se producirán reuniones entre las autoridades del IPV y los jefes de Vivienda de los 18 departamentos para evaluar esta alternativa de mejora. Por otro lado, el titular de Infraestructura informó que, esta semana, la Nación le liberará a Mendoza un anticipo financiero perteneciente al Plan Federal de Viviendas II para la construcción de 1.400 casas, proyectos que ya están adjudicados.
