En un momento de crisis como este, los gobiernos tienen una preocupación: que no disminuya el trabajo, que no aumente la desocupación. Claro que es difícil, porque hasta el INDEC marca que la desocupación ha aumentado, no mucho para el INDEC, pero ha aumentado, y los gremios se preocupan por los despidos que en algunas empresas están ocurriendo. Entonces, es bueno lo que están fomentando desde el Gobierno nacional y el de la provincia también: una nueva fuente de trabajo, los aplaudidores.

    En Buenos Aires hasta se hacen casting de aplaudidores, se prefiere a jubilados, adolescentes y municipales, que aplauden sin grandes exteriorizaciones desde sus asientos. Hay todo un aparato montado para reunir a gente que vaya a apoyar. Uno pensaba que estos apoyos eran espontáneos. Pues bien, ahora la espontaneidad tiene toda una organización que se ocupa de organizar lo espontáneo, parece una contradicción, pero así ocurre. Sucedió cuando el discurso de nuestro señor gobernador el 1 de mayo en la Legislatura, el viernes.

    La gente que fue a aplaudir al gobernador encontró, por casualidad, ellos dicen que porque se colaron, un espacio amplio y cómodo en toda la calle de la Peatonal que bordea a la Legislatura. En cambio, los gremios que iban a protestar por la situación que viven fueron marginados a la plaza Independencia, no muy lejos pero tampoco muy cerca. Entre la gente que iba a aplaudir hubo algunos que no sabían muy bien a lo que iban, como esa mujer que declaró que ella iba a apoyar a Cobos. Tenía como dos años de atraso en la información.

    El nuevo oficio de aplaudidor se está extendiendo a todo el país y uno supone que con las elecciones que se avecinan han de tener mucho trabajo. Usted pregunta si le pagan algo por hacer esto. No creo, che. ¿Qué político argentino se animaría a pagarle a la gente para que vaya a hinchar por él? No, che, no hay que ser mal pensado. ¿Cómo dice? Sí, yo también lo creo. Pero, en fin, ahí está, es una nueva forma de combatir la desocupación. Los aplaudidores están con nosotros.