Ustedes saben que nuestra presidenta tiene relaciones, a ver, digamos, relaciones carnales con Venezuela, Bolivia, y Brasil. A Cristina no le conviene mucho tener relaciones carnales con Paraguay, porque ese Lugo no le hace asco a nada. Él piensa que la mayor satisfacción que nos dan los hijos es cuando los hacemos. Chávez es el presidente de Venezuela y como siga así la situación va a ser un presidente perenne, todo terreno y todo el tiempo. Pues bien, Chávez se ha largado a estatizar empresas que su gobierno considera estratégicas y quiere tenerlas bajo su órbita, y en la volteada cayeron algunas empresas extranjeras, como, por ejemplo, argentinas.
Hace poco estatizó tres de las empresas de Techint, algún día tenemos que hablar de Techint y sus empresas. Una de ellas es la siderúrgica SIDOR. Cristina intervino, habló con Chávez y consiguió resarcimiento, por no decir un precio de venta, de 1.970 millones de dólares, lo que les permite a los empresarios comprarse un cero kilómetro y les sobra algo para la cena. Sin embargo, los empresarios industriales argentinos se quejaron. “¿De qué se quejan si les conseguí un pago muy conveniente, una bonita suma?”, dijo Cristina.
Además, podrían tener un poquito más de consideración con vuestro país, porque ya cobraron 400 millones de dólares y lo depositaron en un banco extranjero. “¿Y usted de qué se asombra?”, contestaron los de la Unión Industrial Argentina, si cuando su marido era gobernador de Santa Cruz mandó a depositar varios millones a bancos del exterior, millones que todavía no han retornado del todo al país. Además, Chávez dijo que va a seguir estatizando a cuanta empresa se le ponga entre ojos, menos a las brasileñas. ¿Qué tiene Brasil? ¿Coronita? ¿Es más importante Pelé que Maradona, ah? Por favor, que no la dejen entrar a Venezuela al Mercosur, porque nos está discriminando.
Después Chávez dijo que todo había sido una broma, por lo que uno deduce que debería participar de Gran cuñado. Bromas aparte, se abrió un nuevo frente de confrontación del Gobierno. Ya está peleado con las instituciones del campo, ahora se le agrega esta disputa con la gente de la Unión Industrial Argentina, con muchos medios de comunicación, le falta pelearse con los comerciantes, los bomberos y los boy scouts.
