No olvidar, nunca olvidar aquellos momentos en los que hemos sufrido como país, simplemente para que no se repitan. ¿Cómo explicarte, pibe, vos que no viviste aquella época, lo que fue aquella época? No hay forma de aproximarte, aunque sea a través de una documental, porque no se puede reflejar el odio, la insensatez, el gran desatino de un genocidio. Sólo los prisioneros de Auschwitz pueden saber lo que fue ese infierno del Holocausto, sólo los que hemos vivido aquellos años tremendamente tristes de este país podemos saber lo que nos marcó para siempre.

    Desde Caín hasta la actualidad, matar hermanos es la peor aventura de la humanidad. ¿Cómo transmitirte el miedo? Andábamos con miedo, los que sabíamos, porque había muchos que ni se enteraron, o no quisieron enterarse, que no es lo mismo, pero engorda la indiferencia, muchos se quedaron en el justificativo infame de “algo habrán hecho”. Un miedo aterrador, porque sabíamos que a tal amigo se lo habían chupado, porque sabíamos que tal amigo estaba preso, porque sabíamos que no sabíamos nada de lo que había pasado con tal otro amigo. Pensar daba miedo, pibe, sólo pensar.

    Y si me están leyendo los pensamientos, ¿en dónde puedo terminar? Comenzar un día era comenzar un calvario, porque no sabías si ese día lo ibas a terminar en libertad. Si hasta la libertad, pibe, era una utopía, no se podía ser enteramente libre si andaba la muerte por las calles vestida de gobierno, buscando a los sospechosos de pensar distinto que ellos. ¿Sabés todos los que murieron por eso? ¿Sabés todos los que no habían hecho nada ilegal que cayeron porque alguien les sopló a los represores que a lo mejor estaban en algo raro? ¿Sabés todos los que fueron presos por sospechas infundadas?

    Memoria, pibe, memoria. Para que no vuelva a ocurrir nunca más. Nunca más, como el libro que trata de rescatar los pasajes del horror. Hoy vivís en entera libertad, pibe, podés decir lo que se te cante y si querés protestar contra el gobierno, ahí tenés las calles y las pancartas que nadie puede decirte nada. Usala pibe, usá la libertad bien entendida para vivir otra época que nos redima de aquella época espantosa. Y aunque no lo hayas vivido, no te olvides pibe, que ocurrió en nuestro país, y fue una de las páginas más terribles de la historia del oprobio universal. Memoria. Que el recuerdo nos salve el futuro.