La causa por la muerte del rugbier Genaro Fortunato (25), quien fue arrollado por su pareja Julieta Silva (29) el 9 de setiembre a la salida de un boliche en San Rafael, tendrá mañana una jornada bisagra. Es que en los Tribunales sureños se desarrollará la audiencia de apelación que resolverá si la acusada continuará en la cárcel. La defensa, a cargo de Alejandro Cazabán, intentará “dar vuelta” ciertos puntos de la causa que juegan en contra de su clienta.
Todo quedará en manos de Alejandro Celeste, Néstor Murcia y Jorge Yapur, integrantes del Tribunal Penal de Menores, que actúa como Cámara de Apelaciones.
Miguel Fortunato, padre de la víctima, habló con El Sol y contó sus sensaciones previo a la determinante cita. El hombre dijo que, tanto él como su familia, no buscan “venganza sino que se haga justicia”.
¿Qué podría cambiar?
El juez Pablo Peñazco le dictó el 10 de octubre la prisión preventiva a Silva, decisión que fue apelada por su entonces representante, la defensora oficial Florencia Garciarena. Ahora, con Alejandro Cazabán en su lugar, no sólo se intentará conseguir el recupero de libertad o la detención domiciliaria, sino que la estrategia del magistrado buscará cambiar distintas aristas planteadas por la fiscal Rossi y el querellante, Tíndaro Fernández, y que fueron tenidas en cuenta por el tribunal.
Ver también:el video de Fortunato saliendo del boliche con Silva
Una de las prioridades será insistir en la versión del accidente. Ante esto, las nuevas pruebas benefician a Silva. Un peritaje realizado al auto de la acusada arrojó que la fatal noche, la temperatura provocó que los vidrios estuviesen empañados, por lo que existe la posibilidad de que la mujer no haya visto a Fortunato en el piso. Con esto, la defensa espera que la calificación cambie a un homicidio culposo agravado.

En este caso, el agravante estaría representado por la cantidad de alcohol en sangre (0,7%) que tenía Silva cuando atropelló a Genaro.
Además, Cazabán intentará establecer que no existen elementos suficientes para considerar las agravantes por alevosía y vínculo dentro de la carátula. Por una parte, el defensor considera que Silva no quiso matar aprovechando la situación de indefensión de Genaro. Mientras que, por otro lado, intentará convencer a los jueces de que la relación entre la acusada y el joven deportista no puede ser considerada legalmente como un vínculo.
Por último, el abogado defensor de Silva intentará descartar que no existe riesgo de fuga ni de que la acusada estropee pruebas o cambie la declaración de los testigos, como se estableció en la audiencia anterior. También se pedirá que sea tenido en cuenta que Silva tiene dos hijos de 5 y 10 años, que necesitan la contención y presencia de su madre, contaron fuentes del caso.
“Nunca se va a conocer la verdad”
Miguel Fortunato, padre de Genaro, mantuvo una conversación con este diario antes de la audiencia que podría desembocar en un importante giro en la causa.
El hombre consideró que “nunca se va a conocer la verdad” de lo que pasó esa noche. Y agregó: “Si estuviera mi hijo le podría preguntar a él, pero ahora sólo queda esperar a que se haga lo que corresponde. Espero que no cambie la calificación”. Al ser consultado sobre la relación entre su hijo y Silva dijo que no tenía “trato”, pero que sí sabía que Genero salía con ella y que había sido presentada ante primos y amigos de su hijo. “Ante el Código Penal el vínculo existe, aunque la intensidad o el sentimiento del mismo no lo conozco”, dijo.
Ante la posibilidad de que Silva recupere la libertad o se le otorgue la domiciliaria bajo la premisa de que tiene hijos pequeños, opinó: “Con este criterio ninguna madre podría estar presa”. Además, entiende que “los problemas que puedan llegar a tener los hijos o la familia de ella (Silva) se podrán resolver después con un buen psiquiatra, yo no tengo nada que me devuelva a mi hijo, por lo tanto no es tan grave”.

Miguel también opinó sobre el papel de la fiscal Rossi, quien lidera la investigación: “Todo lo que ha dicho lo ha fundado, en general he estado de acuerdo con sus afirmaciones pero no estoy capacitado para decir si está bien y está mal”. Y destacó el lado humano de los investigadores judiciales, quienes, según él, brindaron contención en un momento en que lo necesitaba.
Por último, el padre de Genaro explicó cómo se siente y se ha sentido a lo largo del proceso: “Estoy enojado por no tener a mi hijo, me da lo mismo si ella (Silva) va presa 5, 15 o 44 años. Yo a mi hijo no lo recupero más y es una pérdida que no puede valorarse”, sentenció.
