La Fiscalía a cargo del tercer juicio que se desarrolla en Mendoza por delitos de lesa humanidad investigará la participación de estudiantes de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) en la desaparición de alumnos militantes de izquierda, enviando información a las autoridades de la última dictadura militar.
Según indicaron desde el Ministerio Público, esta semana le solicitarán al Tribunal, encabezado por Juan Antonio Macías, los audios y las actas de las últimas jornadas del juicio.
En varios testimonios de debates anteriores declararon testigos de la causa que investiga la desaparición de Mario Camín, estudiante de la UTN, y su padre, Gustavo, el 23 de mayo de 1978.
Los presuntos “buchones” son susceptibles de ser imputados aunque no en el desarrollo de este juicio. “Se puede abrir una causa nueva o incorporarlo a esta misma, pero de todas formas es imposible que se sienten en el banquillo de los acusados durante este proceso”, explicó el fiscal Daniel Rodríguez.
La Fiscalía deberá realizar una investigación para conectar a los informantes a “hechos concretos” y luego comenzará la etapa de instrucción. La imputación, el procesamiento judicial y la elevación de la causa a juicio son los pasos a seguir.
“Si bien han surgido sus nombres en las declaraciones hay que tratar de conectarlos a un hecho en particular”, indicó Rodríguez.
El ojo está en aquellos estudiantes de la institución que integraban un grupo de ultraderecha reaccionaria que, según los testimonios, amenazaban y agredían a los militantes de izquierda.
Alberto Antonio Monserrat, compañero de curso y de militancia del Mario Camín, atestiguó que esta facción estaba comandada por Jean Paul Burlot y Manuel Seijóo. Los mismos apellidos surgieron de las declaraciones de Raúl Anfuso y Juan José Dotta, ambos estudiantes de la UTN durante el régimen militar.
Éste último indicó que vio como el “Loco” Seijóo amenazaba a un profesor de la casa de altos estudios.
Desaparición en la UTN
Mario Camín militaba en el brazo estudiantil del Partido Comunista Revolucionario (PCR). La última vez que fue visto con vida fue cuando se retiraba de la UTN con destino a la casa de su novia.Sin embargo, nunca llegó al lugar.
Al día siguiente, el 24 de mayo, encontraron el departamento donde vivía revuelto y su padre, Gustavo Neloy Martínez, también había desaparecido.
