¡Nada más queda! cantaba Raúl, el líder de Bokanegra, que es la mejor banda tributo a Soda Stereo, la noche en que festejaban quince años de trayectoria. La clientela del boliche bailaba al ritmo de Música ligera mientras desde El Sol Online retratábamos los mejores momentos. En esta nota sólo nos detendremos a analizar cómo los que han pasado la barrera de los cuarenta se relacionan entre tragos, risas e intentos de “levante”. Aunque nuestra cámara no haya  discriminado límites de edad.

No hay condicionantes para divertirse cuando se llega a cierta edad. A la hora de buscar despegarse de la rutina, una cita con amigos se convierte en el plan ideal. El objetivo es juntarse a pasar un momento agradable, vestirse bien, comer, beber, ver un buen show y luego, “tirar algunos pasos”.

La casadas optan por lo sano: cotorrear con amigas hasta alcanzar carcajadas agudas en altos decibeles. Y resulta más fácil que pagar un psicólogo. Las cuarentonas solteras o separadas recurren a salidas nocturnas para abandonar la  depre y conseguir otra vez alguien que las comprenda. Pero lo cierto es que, en un boliche, no se puede encontrar más que un buen hombre para el affaire de unas horas. Además es probable que este caballero primoroso haya olvidado  concientemente el anillo en el bolsillo del pantalón.

Solteras, casadas, separadas intentan en sus salidas nocturnas rescatar la sensualidad que dejaron guardadas en el último cajón, cuando decidieron tener hijos, condenándose a largas horas de trabajo para mantenerlos. Dar vueltas el  guardarropa, maquillaje, planchita en el pelo y a reventar la noche.

Los hombres buscan lo mismo que ellas pero manteniendo alto niveles de libido que se vuelve bastante molesto y poco encantador cuando el champagne se les sube a la cabeza. Toda mujer que pasa es víctima de halagos similares a los que se gritan en una obra en contrucción. Los más recatados se limitarán a seguirlas con la mirada y le colocarán un puntaje mental.

Los que están de “trampa” no son fáciles de reconocer pero se descubren solos. Por ejemplo, cuando se les pedimos una foto para el Sol Online, ponen cara de terror y confiesan su crimen. Otros posan, se hacen los galanes con la  mujer que tienen al lado y luego se acercan a la fotógrafa rogándole que borre su foto.

Algunas recomendaciones para ellas. Lo que no hay que hacer:

-Las mujeres que intentan repetir la moda adolescente robándole las minifaldas a tu hija

– Batirse el pelo, los noventa pasaron, admítelo

– Utilizar dos talles menos de pantalón, al primer meneo, el terror invadirá la pista

– No importa cuán sola te sientas, ese hombre no vale la pena.

Mujeres y hombres de todas las edades se sumerguen en la noche mofándose de la realidad. Con la secreta esperanza de que bajo la luz de la luna Cupido se apiade de ellos o que Baco los beneficie con el delirio místico del alcohol.