Sergio Schoklender, imputado de varios delitos relacionados con su desempeño cuando era apoderado de la asociación Madres de Plaza de Mayo, entregó a la Justicia ocho cajas con documentación contable y comercial.
Acompañado de uno de sus abogados defensores, Adrián Tenca, y una colaboradora, el propio acusado trasladó las cajas hasta la mesa de entradas del juzgado federal de Norberto Oyarbide, en el cuarto piso de los tribunales de Comodoro Py 2002, donde fueron lacradas y selladas.
Según comentó el letrado a los periodistas, Schoklender quería que el juez le tome declaración espontánea para demostrar que “no hay ilícito alguno”.
El ex apoderado de las Madres de Plaza de Mayo se entrevistó unos minutos con el secretario de la causa, Carlos Leiva, para acordar la forma en la que debía presentarse la documentación, y tras ello, pudo acompañar las ocho cajas fajadas. Pero no logró concretar su propósito de hablar con el juez Oyarbide, quien se encontraba en en ese momento en su despacho del tercer piso.
Además de Sergio Schoklender, en la causa están imputados su hermano Pablo, Alejandro Gotkin, Marcela Zlotogorski, Daniel Laurenti, Gustavo Serventich, Leonardo Hubscher, Marcelo Gabriel Lewkowicz y Alberto García. Todos serán investigados para determinar si cometieron los supuestos delitos de defraudación a la administración pública, lavado de dinero y asociación ilícita, en el manejo de fondos públicos destinados al programa de viviendas de la Asociación, llamado “Sueños compartidos”.
