El consumo de cerveza en Argentina creció considerablemente en los últimos 20 años, convirtiéndose en la bebida alcohólica más consumida por los argentinos. En el 2008 sufrió un leve descenso por la creciente popularidad del fernet y en la actualidad se encuentra en un nivel estable.
Sin embargo, las cervezas Premium tienen mantienen un crecimiento sostenido. En 2014 llegaron al 18% del mercado, una tendencia mundial que deja en evidencia el gusto por descubrir sabores nuevos y sofisticados.
Este fenómeno se refleja en el boom de las cervezas artesanales. Distintas fuentes de este sector aseguran que la producción de este tipo de cerveza está creciendo a un 30% anual. Hoy representa un 0,6% del total del mercado, pero, dicen, alcanzará el dígito en 2016.
En nuestro país el mercado se reparte entre Quilmes, con el 75%, CCU con el 22% e Isenbeck con el 3%.
En el caso de CCU, la firma que comercializa más de 20 marcas, las premium representan el 16% de su negocio. Entre ellas se cuentan Heineken, que CCU elabora bajo licencia e Imperial, que nació en 1953 como cerveza especial de tipo lager y que, a partir de 2012 agregó especialidades como amber lager, cream stout, trigo y scotch ale .
Cervecería y Maltería Quilmes, por su parte, sus marcas premium pesan un 15% del portafolio total. La que domina el mercado, con un 50% de participación en el premium total del país, es Stella Artois, una cerveza belga que “se fabrica hace más de 600 años con la misma fórmula”, dice Nicolás Morelli, gerente de Marcas Premium de Quilmes.
