No solo son lugares de paso y en estas estaciones corremos el riego de perder el tren si no vigilamos el reloj, ya que es probable que nos quedemos deslumbrados con sus paredes, sus techos, sus vidrieras… y sacando fotos como si nos encontráramos frente a un monumento turístico.
París y Estambul son las ciudades que pueden presumir de contar cada una con dos estaciones de entre las más bonitas del mundo. En España, la madrileña Estación de Atocha se encuentra en este ranking, y alguna más que añadimos. Londres, Milán, Kuala Lumpur, São Paulo… son otras ciudades con estaciones de lujo.
Estación de Amberes-Central, Bélgica. La estación es considerada como el mejor ejemplo de arquitectura ferroviaria en Bélgica y una de las más bellas del mundo en distintas ocasiones. El edificio revestido en piedra posee una amplia cúpula sobre la sala de espera (diseñado por Luis Delacenserie). Destaca la estructura de 185 metros de largo y 44 metros de altura de hierro y vidrio que cubre las vías y el viaducto en la estación.
Estación de St. Pancras Internacional, Londres. Es una estación de ferrocarril ubicada en el norte de Londres, en el distrito de Camden, entre el edificio de la nueva Biblioteca Británica al oeste y la estación King’s Cross al este. Su fachada gótica es dícule pela,í literalmente: aparece en la saga de films de Harry Potter.
Grand Central Station, Nueva York. Se trata de la Estación más grande del mundo con sus 30 hectáreas y de la más concurrida de Estados Unidos. Tiene 53 kilómetros de vías y 44 andenes. El Hall principal es impresionante con su cúpula turquesa y los ventanales coronando las paredes.
Gare du Nord, París. La estación de París Norte o estación del Norte es la principal estación ferroviaria de Francia y una de las mayores del mundo con cerca de 190 millones de pasajeros anuales. El monumental edificio es obra del arquitecto francés Jacques Hittorff y está catalogado como Monumento Histórico desde 1975.

Milano Centrale, Milán. La estación Central de Milán (en italiano: Stazione di Milano Centrale) es una de las principales estaciones de ferrocarril de Europa. Su fachada batió récords en su momento, con 200 metros de ancho y su bóveda de 72 metros de altura. La estación no tiene un estilo arquitectónico definido, sino que es una mezcla de diferentes estilos, especialmente el Art Nouveau y Art Deco.
Kuala Lumpur Railway Station (Kuala Lumpur, Malasia). Fusiona estilos orientales y occidentales en un bonito edificio blanco construido bajo el gobierno colonial británico y terminado en 1910. Hoy en día, hasta la estación de tren de Kuala Lumpur circulan trenes de cercanías.

Estación de São Bento, Oporto. Levantado donde estaba el antiguo convento de São Bento a principios del siglo XX, sus maravillosos murales de azulejos producen un efecto mágico con el sol del atardecer.
