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13 de junio de 2017
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Basta de irrespetuosos

240 euros de multa para quienes se bañen en las fuentes de Roma

<p>El ayuntamiento de la capital italiana&nbsp;ha firmado una ordenanza municipal que proh&iacute;be ba&ntilde;arse, sentarse, consumir bebidas o alimentos sobre las fuentes y monumentos de la ciudad.</p>

Roma quiere acabar con los turistas irrespetuosos con el patrimonio artístico de la Ciudad Eterna. El ayuntamiento de la capital italiana, gobernado por la abogada Virginia Raggi, del Movimiento Cinco Estrellas, ha firmado una ordenanza municipal que prohíbe bañarse, sentarse, consumir bebidas o alimentos sobre las fuentes y monumentos de la ciudad. La multa, para quien decida no respetar la norma, podrá ascender hasta los 240 euros.

El consistorio romano quiere así "garantizar la adecuada tutela del patrimonio histórico, artístico y arqueológico de Roma".

El ayuntamiento pretende evitar que se repitan episodios como los que hace sólo dos meses tuvieron como protagonista a un turista español que decidió darse un plácido baño desnudo en la Fontana de Trevi, ante los ojos de cientos de turistas que grabaron atónitos con sus teléfonos móviles la escena. "Quiero purificarme", dijo a los guardias urbanos que le arrestaron tras su chapuzón.

El joven español, que aseguraba ser un artista, no era un desconocido para las autoridades ya que en el pasado se había desnudado en el Museo de los Uffizzi de Florencia, en el Louvre de París, y recientemente lo ha vuelto a hacer en la National Gallery de Londres.

Pocos días después una turista alemana de 60 años y otra danesa de 25 también decidieron bañarse en el monumento barroco. Todos ellos fueron multados con 450 euros por actos obscenos.

 

Sin llegar a estos extremos, el ayuntamiento también quiere evitar que los turistas se sienten, coman y beban en otros monumentos como las escaleras de la escalinata de la Plaza de España, uno de los lugares más visitados de la Ciudad Eterna y que el pasado año fue sometido a una profunda restauración gracias a la inversión de la marca italiana de lujo Bulgari, que desembolsó 1,5 millones de euros.

La falta de respeto por parte de los turistas que vistan Roma es un problema grave y recurrente, especialmente en época estival. Las autoridades de la capital italiana estudian desde hace meses limitar el número máximo de personas que puedan acceder a determinados monumentos con el fin de proteger el patrimonio histórico de la ciudad.

La medida, que acaba de ser aprobada, se aplicará a 40 monumentos históricos de la ciudad, entre ellos la Fontana di Trevi, la Fuente de los Cuatro Ríos de Piazza Navona, la Fuente de los Leones Capitolinos o la Fuente de Neptuno.

La norma, que estará vigente hasta el 31 de octubre, prohíbe no sólo bañarse o comer sino también verter líquidos u objetos en las fuentes y monumentos históricos -a excepción del tradicional lanzamiento de monedas--, lavarse o lavar a un animal doméstico y, en general, usar las fuentes como si fueran piscinas públicas para combatir el asfixiante calor de la capital.

A partir de ahora quien quiera emular a la exuberante Anita Ekberg en 'La Dolce Vita' de Federico Fellin, tendrá que rascarse el bolsillo.

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