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Provincia
  • Hora06:42 Hs.
  • 02/09/2009
novedosa iniciativa

Intendentes proponen viviendas de $20.358 para superar el déficit

Desde Junín afirman que con ese dinero se pueden construir casas, mientras que San Carlos apuesta a la reestructuración.


Un tema que siempre acapara la atención de todos es la posibilidad de obtener la casa propia, por eso, el Gobierno volvió a incorporar la discusión a su agenda y la semana pasada se reunió con los caciques comunales para acordar la construcción de 7.700 viviendas por medio de un fideicomiso con fondos de la Anses. Pero hay un sector de la sociedad que generalmente queda excluido: el más desprotegido económicamente. Por eso, dos intendentes proponen alternativas habitacionales económicas para los más necesitados.

Mario Abed, jefe comunal de Junín, adelantó que con poco más de 20.000 pesos se pueden construir viviendas sociales cuando el IPV utiliza alrededor de 80.000 pesos por unidad. El cacique comentó que el miércoles 9 terminará la primera obra, que servirá como prototipo para otras construcciones.

En total, el Municipio gastará 20.358,40 pesos por unidad.

El intendente quiere hacer el anuncio completo el día de la entrega, la semana que viene. El gasto es exclusivamente para el material y la mano de obra, sin urbanización ni terreno, ya que este es el de los adjudicatarios que no son desarraigados de su tierra. Dentro del monto se incluye la mano de obra de un oficial albañil y un constructor.

Para Abed, esto traerá una solución a la población que no tiene recursos para mejorar su calidad de vida y que ahora habita entre cartones y chapas. "Hay una red social muy importante que ayuda a agudizar el ingenio cuando la crisis es muy fuerte", comentó el funcionario.

Por su parte, Jorge Difonso, intendente de San Carlos, explicó que se está atendiendo la urgencia de familias que viven en condiciones infrahumanas y que sufren las inclemencias del tiempo como tormentas, viento Zonda e incendios. "Para esa gente no hay solución desde la Provincia, por eso desde la comuna se piensa en la vivienda social", contó Difonso.

Miguel Funes, director de Viviendas de San Carlos, informó que, además de algunos de los planes más fuertes dentro de la comuna, como el Plan de Integración Sociocomunitaria -que antiguamente se llamaba Plan de Emergencia Habitacional-, el cual se construye por medio de cooperativas de trabajo, hay una tendencia muy fuerte con otros organismos para mejorar las quinchas actuales.

La quincha es una vivienda de madera y barro muy precaria, pero se ha demostrado que si está bien construida resiste bastante el paso del tiempo. "Esto está muy defenestrado por la sociedad a causa de la vinchuca, pero hay una comunidad que avanza en ese tipo de vivienda y ahora con el CRICYT y el INTA trabajamos en conjunto", relató Funes.

Además, con el Programa Social Agropecuario, la CTA y la Escuela de la Tierra, por medio de un proyecto para el centro de información sustentable, se trata de sistematizar y modificar la construcción para que rinda mejor.

La quincha es una estructura de madera que, en algunos casos, supera los 100 años (como un edificio público de la comuna). "Hay que recuperar la cultura artesanal y, si se asume que es una autoconstrucción con materiales reciclados como álamo, rollizo y un techo de chapa, cuesta mucho menos", informó el director de Viviendas.

Desde el Municipio comunicaron que apuestan a la capacitación de la sociedad, pero si hay gente que sabe de construcción, el costo de la vivienda es de 40 por ciento menos.

Con el Programa de Integración Sociocomunitaria se construirán tres barrios y 25 viviendas dispersas a través de ocho cooperativas de trabajo. Anteriormente, el Municipio tuvo mala experiencia en el tema porque faltó comunicación entre la Nación y las cooperativas, que no sabían cómo organizarse.

Las casas se distribuirán en la localidad de Villa Chacón en el barrio San Miguel Arcángel, que recibirá 23 unidades; en Pareditas en el barrio Los Nogales II serán 20 viviendas; en Capiz en el barrio Capiz Alto, unas 22 casas, y 25 viviendas dispersas por todo el departamento.

Este último barrio lo adjudicarán tres cooperativas al igual que las casas dispersas, por lo que, para Funes, es un gran desafío, porque es como contratar tres empresas constructoras diferentes. "Si la obra les sale en forma y plazo, abaratan tiempo y trabajo, por lo que tendrán más ganancia entre los socios de las cooperativas", explicó el funcionario.

Cada cooperativa tiene 16 socios y, para este plan, la Nación destina 73.000 pesos por cada una de las casa. De ese monto, 30.000 pesos sirven de base para todos los que participan en la mano de obra, otros 10.000 pesos son para materiales, pero se puede llegar a reducir si se reciclan.

Las casas son de 54 metros cuadrados, que se podrán ir realizando de acuerdo con el monto que entrega la Nación. Para empezar la obra se otorga el dinero para cuatro casas y cuando se ejecuta 40 por ciento de estas, se destina una nueva cantidad de dinero para otras cuatro más.

Difonso agregó que los fondos nacionales son una forma de financiamiento para ejecución de 7.700 viviendas, cuando, en realidad, el déficit habitacional de Mendoza es de 100.000 casas.

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