nota

Últimas noticias

Ciencia

La Nasa explicó qué son los misteriosos destellos en la Tierra

El astrónomo Carl Sagan los descubrió en 1993 pero nunca pudo descifrar de dónde venían las más de 800 ráfagas de luz.

Ampliar imagen Destellos en el planeta Tierra (01)

Por: Medios

El astrónomo estadounidense, Carl Sagan descubrió en 1993 una serie de extraños destellos de luz que aparecían en las imágenes de la Tierra tomadas por la nave espacial Galileo. Pero jamás pudo descifrar de dónde venía esa extraña fuente brillante. Más de 20 años después la NASA lo ha resuelto.

La hipótesis inicial del astrónomo señalaba que si ellos eran capaces de detectar signos de vida en la Tierra desde el espacio, cualquier vecino extraterrestre por descubrir, también podría identificar que el planeta está habitado. Las imágenes de Galileo mostraban destellos que se reflejaban como espejos, pero solo en zonas cubiertas de agua.

"Grandes extensiones de océano azul y costas aparentes están presentes, y un examen detallado de las imágenes muestra una región de reflexión especular (reflejo) en el océano, pero no en tierra", indicó el equipo de Sagan.

Más de dos décadas después la NASA empezó a localizar el destello en superficies de tierra. Según ha explicado Alexander Marshak, del Centro Goddard de la NASA:

"Nos encontramos con destellos muy brillantes sobre la Tierra. Recuerdo que cuando lo vi por primera vez pensé que quizá había algo de agua allí, quizá un lago con el que el sol se refleja, pero el brillo era bastante grande, así que no podía ser eso".

En junio de 2015 hasta agosto del 2016, la NASA detectó 866 ráfagas o destellos de luz, y todas provenían de la tierra, no del océano. 

El fenómeno es causado por el reflejo de la luz en cristales de hielo.

Los destellos fueron tomados con la cámara EPIC de la agencia a bordo del observatorio espacial de NOAA (DSCOVR). Tras los avistamientos acudieron al trabajo de Sagan y su equipo. Cuando la NASA estudió las antiguas fotos tomadas por Galileo y las compararon con las actuales se dieron cuenta de que Sagan se había pasado por alto un detalle bastante crucial: los destellos que habían detectado en 1993 realmente provenían de la tierra, aunque ellos siempre creyeron que venían del océano.

Con el objetivo de dilucidar el fenómeno, el equipo liderado por Marshak catalogó todos los flashes -los de 1993 y los últimos- y determinaron su ubicación. Plantearon que los destellos eran causados por la luz solar reflejada y que, por eso, solo aparecían en ciertas áreas del globo. Descubrieron que estos puntos estaban localizados donde el ángulo entre el Sol y la Tierra eran los mismos que el ángulo entre la nave espacial y la Tierra.

Los investigadores pudieron comprobar tal teoría y descartar a los relámpagos, otra causa potencial para los destellos con la que se especulaba. Gracias a los datos recopilados, pudieron determinar de dónde provenían los reflejos y reducir el perímetro de 5 a 8 km por encima de la superficie, donde flotan los cristales de hielo.

La explicación, entonces, más allá de que su brillo excede al agua, está en el agua. "La fuente de los destellos no está en el suelo. Es definitivamente el hielo, y muy probablemente la reflexión solar de las partículas orientadas horizontalmente", dijo Marshak.


Permalink:
visitas social_count

Comentarios de la nota