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Próvolo: la monja Kumiko seguirá detenida al menos una semana más

La jueza de Garantías resolverá la situación de la religiosa acusada de haber participado en los abusos, el miércoles de la semana próxima. 

Por: Emilia Agüero

El juzgado de Garantías determinó este miércoles que la monja Kosaka Kumiko continúe con detención preventiva en la Unidad Penal VII de “Agua de las Avispas” al menos por una semana más, debido al “riesgo procesal” que implica su libertad en el caso de los menores abusados sexualmente en el Instituto Antonio Próvolo, de Luján de Cuyo.

Carlos Varela Álvarez, abogado de defensor de la religiosa -imputada por su participación primaria en los delitos de abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores-, presentó un informe en el que destacó puntos claves ante la jueza Alejandra Alonso, entre ellos que la monja tiene temor de ser agredida en el penal.

La defensa remarcó que Kumiko nunca fue notificada formalmente por el fiscal de la causa, Gustavo Stroppiana, sobre el pedido de su captura, hecho por el cual viajó a casa de sus padres fallecidos en Buenos Aires -donde estuvo 33 días mientras la policía la buscaba-.

También, indicó que la monja estuvo durante ese mes dando clases de catequesis en una escuela bonaerense, lo que comprobaría su desconocimiento de los hechos. Una vez que Kumiko leyó los diarios online de Mendoza, se percató que su foto aparecía en las noticias y al leerlas descubrió que era buscada.

“Inmediatamente” se puso en contacto con el abogado, quien le recomendó realizarse una pericia psicológica para demostrar su inocencia ante las autoridades. Acto siguiente, se dirigió a tres seccionales donde “no la quisieron atender”, por lo que decidió entregarse en el Juzgado Nacional en lo Penal de Rogatorias de Buenos Aires, según indica el informe.

Estos y otros argumentos fueron mencionados por Varela Álvarez, y a los que la querella se opuso, haciendo referencia al “riesgo procesal” que implica la libertad de la religiosa –y el mismo que se planteó con los otros cinco imputados: dos curas y tres administrativos-.

“El riesgo procesal se basó en el peligro de entorpecimiento en la causa que puede generar que esta mujer esté en libertad; el miedo que puede generar en las víctimas que decidieron hablar luego de su detención preventiva; y la posibilidad de fuga, ya que es una persona que no tiene familiares ni arraigos en la provincia”, indicó uno de los abogados defensores de las víctimas, Oscar Barrera.

 

Además, se destacó que Kumiko se entregó a la Justicia después de que la hermana Asunción Martínez, monja del Próvolo, entregara un número telefónico que la Justicia desconocía.

“Nosotros entendemos que se entregó a la Justicia porque logramos sacarle su número a la monja Asunción Martínez, algo sumamente difícil de obtener hasta que nos lo entregó en una audiencia. A raíz de eso, Kumiko aparece y dice que estaba en casa de sus padres muertos para no exponer a ningún convento, donde seguramente fue encubierta ese mes que estuvo prófuga”, amplió el abogado de la ONG Xumek, Juan Dantiacq.

El fiscal del caso, Gustavo Stroppiana, que volvió este miércoles luego de una licencia de dos semanas, presentó a la jueza sus informes y los motivos por lo que la mujer debe continuar con detención preventiva. 

Finalmente, la jueza Alonso decidió que la monja japonesa pase una semana más en la cárcel hasta que defina su situación procesal en una nueva audiencia a realizarse el próximo miércoles. 


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