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Por qué el clima laboral contribuye a la rentabilidad de una empresa

Motivación, espacio físico e incentivos: factores que ayudan al crecimiento de una organización.

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Por: Medios

Durante mucho tiempo, el clima laboral ha sido uno de los grandes olvidados dentro de las organizaciones, que se preocupan de buscar la máxima rentabilidad y los mayores beneficios, sin tener en cuenta algunas de las variables que intervienen en este proceso, especialmente aquellas relacionadas con el clima laboral, la motivación o el talento profesional.

Sin embargo, a lo largo de las últimas décadas, son múltiples los estudios que se han ido realizando y que demuestran que el clima laboral, o el ambiente de trabajo, es uno de los factores que más influyen en la productividad de los trabajadores y, en consecuencia, en la rentabilidad de la empresa.

Según los estudios, una de las condiciones más valoradas por los trabajadores, es el establecimiento de un ambiente de trabajo agradable, seguro y  positivo, donde reinen unas buenas relaciones entre todos sus miembros, tanto con los altos cargos de la empresa como con el resto de compañeros.

No obstante, el clima laboral no se mide sólo en función de las condiciones físicas del lugar o de las relaciones con los demás. El ambiente de trabajo contiene una parte subjetiva que varía en función de las perspectivas y de las expectativas personales de cada trabajador y por las aspiraciones individuales. Así, pese a que las relaciones entre sus miembros sean positivas, un trabajador que no encuentra satisfacción personal en su puesto laboral, no podrá hablar de un clima laboral positivo.

Ante problemas variados y sobre todo costosos, como la alta rotación del personal, un nivel elevado de ausentismo o caídas en la productividad, la causa suele ser una sola, a veces insospechada: un mal clima laboral.

Según Laura Leszman, directora Regional Employee & HR Analytics de Von Der Heide, lo más importante es el engagement o compromiso laboral, es decir, un tipo de relación que involucra un “enganche emocional”, en la que el colaborador da su máximo esfuerzo. “A mayor compromiso laboral, mejor resultado operativo y mejores niveles de satisfacción de clientes”, añade Leszman.

Independientemente del salario, cuando no hay un buen clima, los problemas no tardan en llegar. La alta rotación suele ser una de las consecuencias. “La retención de los colaboradores pasa por mantener el buen ambiente laboral. A la gente le importa el salario, pero esto no es tan determinante, empieza a buscar otro trabajo cuando no está cómoda”, asegura Pablo Iacub, CEO de Calipso, proveedora de software ERP con 100 empleados directos. 

Factores que influyen en el clima laboral

Configurar un clima laboral positivo conlleva múltiples ventajas para las organizaciones que, además de retener el talento entre sus miembros, ve incrementado el compromiso y  la productividad de sus trabajadores.

En la creación de un clima laboral positivo intervienen factores muy diversos, entre los que cabe destacar:

Ambiente físico. Las dimensiones espaciales, la seguridad, las instalaciones, el equipamiento con el que cuentan los trabajadores, las condiciones climatológicas, la contaminación, incluso la decoración de los espacios en los que los trabajadores interactúan, son elementos que influyen en la creación de un ambiente de trabajo adecuado. Cuanto mejores sean las condiciones en las que los trabajadores se encuentran, mejores serán los resultados obtenidos.

Estructura organizativa. El tamaño y el tipo de estructura empresarial también pueden influir en el rendimiento de los trabajadores. Así, mientras que para ciertos sectores las estructuras jerárquicas pueden ser las más adecuadas, en otras empresas no son el mejor modelo.
Liderazgo. El estilo de liderazgo es uno de los factores clave para crear un buen ambiente laboral. En sus manos está el fomentar un clima comunicativo, abierto, flexible y cooperativo o, por el contrario, favorecer la rivalidad y la tensión entre sus miembros. Además, del estilo de liderazgo también depende que los trabajadores se sientan parte del proyecto o no.


Relaciones interpersonales. La creación de vínculos personales con los miembros del equipo puede resultar muy positivo no sólo para los trabajadores, que asisten a su puesto con ganas e ilusión, sino también para las empresas, ya que este vínculo promueve el trabajo en equipo eficiente y valores como la cooperación o la solidaridad entre los componentes del equipo. Por el contrario, cuando las relaciones interpersonales no son positivas, se generan conflictos y tensiones entre los miembros que acaban afectando de manera negativa a la empresa.

Motivación. Según los estudios, cuando los trabajadores están motivados, facilitan la creación de un clima laboral positivo. Por otro lado, cuando el clima empresarial es grato, es positivo, los trabajadores acuden a sus puestos más motivados, es decir, con más ilusión y ganas de realizar sus funciones de manera eficaz.

Reconocimientos.  Del mismo modo que se identifican los errores, también se deben valorar los logros laborales de cada uno de los trabajadores y reconocer públicamente el trabajo bien realizado. Si la empresa sólo se centra en los fallos de los trabajadores, éstos terminarán desmotivándose y viviendo un ambiente laboral poco grato.

Incentivos. Otros de los factores clave para crear un ambiente laboral estable y productivo es, además de reconocer el trabajo bien hecho, recompensar a los trabajadores por sus esfuerzos. Existen muchas maneras de agradecer a los miembros del equipo laboral su implicación y compromiso con la empresa.

Uno de los métodos más utilizados es económicamente, sin embargo, existen otras recompensas menos costosas para la empresa e igual o más satisfactorias para los trabajadores, como horarios más flexibles, días libres o contribuir al desarrollo profesional de los trabajadores.

 


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