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Radiografía de las bibliotecas populares en Mendoza

En la provincia hay registradas unas 80 que albergan más de un millón de libros. Pero sólo 48 recibirán subsidio del Gobierno. Los detalles.

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Biblioteca Popular Talquenca
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Biblioteca Alberdi
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El Bosque de los Libros, en Lavalle, está terminando su edificio.
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Biblioteca Popular Talquenca

Por: Gema Gallardo

Argentina sigue siendo considerada una de las naciones más cultas de América Latina. Según la Dirección Nacional de Industrias Culturales, si se considera la población total del país, se leen casi tres libros al año por persona de 12 años o más. Los géneros de los libros más leídos son cuento, novela y biografía. Y la temática más elegida es la historia.

Tal vez esa sea la explicación para la existencia de las más de 2.000 bibliotecas populares y los 30.000 voluntarios que en todo el territorio argentino despliegan sus acciones desde 1870, según datos de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip).

En Mendoza son 80 las que están registradas en la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares (Coprobip), dependiente de la Secretaría de Cultura, desde donde informaron que cada año surgen más.

Una biblioteca popular es una asociación civil, autónoma, creada por vocación solidaria de un grupo de vecinos de una comunidad, dirigida y sostenida básicamente por sus socios. Las que datan de más años en la provincia han tenido que atravesar por diferentes situaciones económicas y sociales. Durante el proceso militar varias fueron cerradas y muchos de sus libros desaparecieron.

Biblioteca Alberdi

Desde la Federación de Bibliotecas Populares confiaron que las salas de lecturas comunitarias en Mendoza albergan más de 1.200.000 libros y que muchos de los ejemplares son verdaderas reliquias históricas ya que datan de 1810.

De las más antiguas se destacan la Alberdi (Luján) con 106 años, la Padre Arce (Godoy Cruz) con 102, la Julio Roca (Palmira) tiene 100 años, la Tomás Godoy Cruz (Lavalle) con 90 años y la Real del Padre (San Rafael) con 86. Mientras que entre las más nuevitas se pueden mencionar la Daniel Talquenca en Guaymallén y la Juan Carlos Flores en Maipú.

“En el Coprobip tenemos registradas 80, pero están apareciendo muchas bibliotecas nuevas en casi todos los departamentos. Por ejemplo, en Guaymallén se están por abrir tres este año. Y tenemos muchas consultas de centros de jubilados y uniones vecinales que quieren tener su propia biblioteca popular”, comentó Laura Uano, directora de Gestión territorial de la Secretaría de Cultura y presidenta de Comisión Protectora de Bibliotecas Populares.

La situación económica y la falta de un lugar físico propio son los mayores problemas que afectan a estos centros de lecturas. Un ejemplo de ello es la Valle de Hualilan que funcionaba desde 2001 en el barrio Municipal de Las Heras y se quedó sin lugar para atender a sus 300 socios.

Los subsidios

Durante el gobierno de Francisco Pérez se  coordinó con el Instituto Provincial de Juegos y Casino la entrega de una ayuda económica a 54 bibliotecas populares de 5.000 a cada una. En muchos casos fue para mantenimiento de los establecimientos y para compra de libros.

Por su lado, el gobernador Alfredo Cornejo, a través del Decreto 1.896 promulgó la Ley 8.935, modificatoria de la Ley 6.971, de Fomento y Apoyo a las Bibliotecas Populares. Así se modificó la suma fija que recibían anualmente. Desde 2002 hasta el año pasado, se otorgaban 300 mil pesos para todas las bibliotecas de la provincia, y con la modificación de la ley ascendió a 750 mil, monto que se va a actualizar todos los años según variables económicas.

En este sentido, Uano explicó que esa suma se dividirá solamente en 48 bibliotecas que cumplen con los requisitos solicitados, entre ellos tener personería jurídica. “La convocatoria para el subsidio se lanzará luego de Vendimia y tendrán depositado el dinero entre septiembre y octubre”, aseguró al funcionaria.

Así, de 5.000 pesos que recibían pasarán a obtener 15.625 que podrán utilizar para pagar impuestos, para el mantenimiento de las salas o para comprar libros. “Cada comisión decide en qué lo quiere invertir y después nos rinden cuentas para que nosotros sepamos y controlemos en qué fue utilizado el subsidio”, indicó Uano y agregó que las bibliotecas que no acceden a estos fondos reciben asesoramiento de la Coprobip, libros, capacitaciones y ayuda para organizar eventos.

Estas ONG también reciben fondos desde la Conabip, que posee un programa para gastos corrientes al que se puede acceder durante todo el año. Los requisitos son: ser reconocida por esa comisión nacional, tener personería jurídica vigente y alta de beneficiario.

Cómo colaborar

Todas estas instituciones que funcionan sin fines de lucro necesitan colaboración y donaciones. Desde libros, computadoras, sillas, mesas, escritorios y hasta personas dispuestas a atender el público que a ellas asisten. En el sitio web de la Conabip está el directorio de todas las bibliotecas populares del país. Desde allí se puede buscar la más cercana al domicilio y colaborar con ella.

En este sentido, Alicia Gentile, de la Federación de Bibliotecas Populares de Mendoza, explicó que las necesidades son muchas ya que no sólo son un espacio para consultar y leer libros sino que también realizan trabajos sociales.

Gentile pertenece, además, a la biblioteca Bombal que queda en Rodeo del Medio: “Estamos hace 20 años funcionando. Alcanzamos un público de aproximadamente 2.500 personas y trabajamos muchos con estudiantes, pero al estar en una zona rural, muchos chicos necesitan que el alcancemos los libros a la escuela. Esta es un función social que realizamos y no contamos con una movilidad propia, son los voluntarios los que se acercan con el material”.

El Bosque de los Libros, en Lavalle, está terminando su edificio.

En Lavalle piden donaciones

El Bosque de los Libros es una biblioteca popular que surgió en 2003, en la comunidad de La Pega en Lavalle. Hace tres años el Concejo Deliberante de ese departamento les cedió un terreno para que pudieran levantar su propio edificio. La obra está avanzada pero necesitan donaciones para poder terminarla.

“Hace más de diez años que estamos funcionando y rotando por diferentes sitios en los que hemos ido montando la biblioteca. Hace tres años conseguimos un terreno y hemos empezado a edificar, pero aún nos falta terminar el piso, las aberturas y colocar artefactos en los baños y en la cocina, entre otras cosas. Por ello, solicitamos donaciones para poder estar instalados antes de que llegue el otoño”, señaló Ana Sánchez, una de las integrantes de la comisión directiva.

La joven explicó que a esa biblioteca suelen concurrir unas 150 personas de La Pega y que el público no sólo puede disfrutar de los libros que poseen sino también de diferentes talleres artísticos que allí se ofrecen.

Lamentablemente, no pueden acceder a los subsidio de la Coprobip porque no tienen renovada la personería jurídica.

Para quienes quieran colaborar con esta biblioteca pueden contactarse llamando a los teléfonos 0261 155614930 o 156974837.

Biblioteca Popular Talquenca

Una de las más nuevitas está en Guaymallén

Una de las últimas salas de lectura comunitaria que se abrió lleva el nombre del reconocido folclorista Daniel Talquenca. Abrió sus puertas el 18 de mayo de 2011 y está ubicada en la calle Dorrego 2.809 de Guaymallén.

Gloria García, de la comisión directiva de ese lugar, contó que funcionan en un terreno que el municipio les dio en comodato por 60 años y que Repsol-YPF les construyó el edificio, pero que ahora buscan terminar el salón de usos múltiples ya que, también, ofrecen diferentes tipos de talleres.

“Talquenca había comprado una casa prefabricada pero nunca la pudo instalar donde él quería. Entonces, nos donó el valor de la misma y con ellos hicimos el salón, pero nos falta terminar el piso, parte del interior y las aberturas”, señaló la mujer quien dijo que el lugar surgió por iniciativa y necesidades de los vecinos de esa zona.


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