nota

Últimas noticias

Preocupante

"Los chicos llegan cada vez con más hambre"

Los comedores y merenderos de la provincia han aumentado su demanda. Distintas asociaciones indican que "la situación es complicada".

Ampliar imagen Comedores (04)
Ampliar imagen Comedores (01)
Ampliar imagen Comedores (02)
Ampliar imagen Comedores (03)
Ampliar imagen Comedores (05)

Por: Adriana Lui

Distintas asociaciones sociales advierten que en los últimos meses ha crecido la demanda en los comedores y merenderos que funcionan en los barrios más carenciados del Gran Mendoza. Reconocen que por el freno de la construcción varias de familias se han quedado sin trabajo y que la situación impacta en la comida de los chicos.

El Banco de Alimentos trabaja con 85 entidades comunitarias que cubren las necesidades alimentarias de 23 mil personas en riesgo nutricional. En lo que va del año, otras 19 instituciones quieren sumarse y están en lista de espera. Pero confiesan que no pueden incluirlas porque “el alimento para repartir no alcanza” .

“En los comedores nos dicen que ha aumentado la demanda por un plato de comida. Antes les otorgábamos un 25% de los alimentos que ellos necesitaban para funcionar y, en este momento, nos han reconocido que nosotros llegamos al 75%. Está complicada la situación”, comentó Alejandra Goldsack presidente de Banco de Alimentos.

"La situación de los comedores es preocupante", adviertieron desde el Banco de Alimentos.

Por su parte, Barrios de Pie brinda apoyo a 25 merenderos y tres comedores de la provincia que son autogestionados por los vecinos. Las meriendas son ofrecidas todas las tardes y los almuerzos sólo dos veces a la semana, y tres, si la leche alcanza.

Su coordinador, Darío Valencia, reconoce que “todos los días más niños que llegan a los merenderos. Por eso, seguimos reclamando que se declare la Emergencia Social”, que incluye un paquete de medidas para mejorar las condiciones de vida de los que menos tienen.

Ver también: El comedor que debió cerrar por falta de fondos está listo para reabrir sus puertas

Para darle la merienda a más de 30 chicos se necesitan $600 diarios. Así lo advirtió, Daniel Pereyra de Cascanueces, una asociación que se mantiene gracias a las donaciones y colabora con un merendero ubicado en el distrito de Fray Luis Beltrán en Maipú. Funciona tres veces a la semana. "Más no podemos porque no nos da el presupuesto”, dijeron.

Para darle la merienda a 30 chicos un comedor necesita $600 diarios.

Comedores escolares

Una realidad similar viven los comedores escolares que reciben los aportes del Estado de acuerdo a su matrícula y deben seguir un menú fijo armado por un nutricionista. A pesar de que “nada sobra” no pueden estar ajenos a la realidad familiar.

“Hace mucho no sucedía que una mamá viniera a pedir una caja de mercadería. Todavía la comida es parte de la escuela, pero esperamos que en un año más no tengamos que abrir un comedor”, comentó Karen Minaci de ACEI (Asociación cordinadora de entidades intermedias) que trabaja el Barrio de la Gloria.

El Centro Educativo San Cayetano de Colina Molina, en Guaymallén brinda apoyo escolar y ofrece talleres recreativo, no es obligatorio, sin embargo en lo que va del año han mantenido un nivel de asistencia perfecta gracias al comedor. 

"A veces los niños faltan a la escuela, pero vienen acá para comer", aseguraron.

Lili Figueroa cocina para 50 niños en Guaymallén

"Un yerbeado con un bollo de pan no es comida”

Lili Figueroa trabaja en El Centro Educativo San Cayetano desde hace 20 años. Actualmente, se dedica a cocinar a 50 chicos todos los días y tres veces por semana a 15 jóvenes. Dice que “cada vez vienen con más hambre. Los lunes casi nos comen a nosotros. Lo mismo sucede cuando regresan de las vacaciones”.

A las 13, no toca la campana de entrada, atrae a los estudiantes con el aroma de su comida. Llegan por un camino de tierra, desde la escuela próxima y de distintos asentamientos ubicados a 4 km. Los días de lluvia la zona se hace intransitable porque se encharca al menor agüacero. Los niños no pueden llegar y, como consecuencia, no comen.

Lili se asegura que los chicos tomen leche, al menos una vez en el día

Aunque debe someterse a un menú, hace magia. A las hamburguesas las combina con puré de papas al que le agrega “mucho queso”. Usa 7 kilos de carne pero siempre guarda un poco para sumarle unas albóndigas a los tallarines de los jueves. También prepara lasagna, pastel de papas, algún que otro guiso y las infaltables pizzas de los viernes.

En las meriendas prioriza la leche, se asegura que los chicos tomen un vaso al menos una vez al día. Los que no puedan beber lácteos tienen que llevarle un certificado médico. “Un yerbeado con un bollo de pan, no es comida”, dijo.

El comedor se sostiene por los aportes del gobierno y por donaciones. Estas últimas son fundamentales para comprar “el plus”: aceite, queso, huevos, azúcar y verduras para hacer las comidas básicas más ricas y nutritivas.

“Los papás de estos chicos viven de changas, algunos del basural. Estos asentamientos fueron trasladados del Centro a la zona rural para que vivieran de la tierra. Pero, esta tierra es infertil y el agua no llega. Este no es un tema menor”, comentó el profesor Esteban Zelada, sobre la realidad de la zona.


Permalink:
APARECEN EN ESTA NOTA: Comedores comunitarios Comedores escolares Barrios de Pie Banco de Alimento
visitas social_count

Comentarios de la nota

También te pueden interesar

IAB
ComScore