nota
El mundo
  • Hora16:27 Hs.
  • 08/05/2013
polémica

La impresión de armas en 3D es un nuevo desafío para los Estados Unidos

La batalla por el control de armas en este país entra en una nueva etapa; quienes quieren tener pistolas celebran cómo un arma realizada con una impresora 3D dispara con éxito su primer tiro.


Armas

La batalla por el control de las armas en Estados Unidos acaba de ponerse mucho más difícil. Apenas unas semanas después de que el poderoso lobby pro armas consiguiera derrotar una popular propuesta de ley para restringir su uso, quienes defienden la posesión de pistolas y escopetas celebraban el lunes cómo un arma realizada con una impresora 3D disparaba con éxito su primer tiro.Con un aspecto similar al de un juguete para un futuro astronauta, la pistola blanca apodada "The Liberator" representa un sueño hecho realidad para los defensores a ultranza de la posesión de armas: una pistola barata disponible para quien lo desee sin interferencia del gobierno.

Este nuevo tipo de arma puede resultar prácticamente invisible a los detectores de metal y cualquiera puede hacerse una en el garaje de su casa, siempre que tenga una impresora 3D. Por eso, los defensores del control de armas ven en ella una enorme amenaza a la seguridad en un país que ya sufre un aluvión de horrores provocados por apretar el gatillo.

El arma fue creada por Cody Wilson, un estudiante de derecho (Universidad de Texas) de 25 años, que usó una impresora Stratasys Dimension SST 3D comprada en eBay por 8.000 dólares (unos 6.000 euros).

Las impresoras 3D convierten archivos de diseño asistidos por computación en miles de finas capas de plástico polímero, cerámica e incluso metales fundidos hasta convertirlos en complejos objetos. La impresora de segunda mano utilizada por Wilson era un modelo relativamente sofisticado, tiene el tamaño de un frigorífico y utiliza un proceso especial para endurecer el plástico hasta el nivel necesario para las armas.

Así, el objetivo final es refinar el diseño de manera que pueda hacerse en modelos como el Makerbot Replicator, que se vende online por sólo 2.000 dólares.

En un país donde casi cualquier persona mayor de 21 años puede ir a un supermercado Walmart y comprarse una semiautomática por unos pocos cientos de dólares, parece difícil entender qué es lo que motiva a Wilson. Pero cobra sentido desde la óptica de quienes defienden las armas, pues tienen la posibilidad de fabricarse una propia, sin número de serie ni necesidad de registro.

Wilson, que el año pasado fundó el grupo sin ánimo de lucro Defense Distributed para desarrollar la "wiki-arma", habla de su proyecto con la misma virulenta terminología antigobierno que utilizan los grupos pro armas.

Horas después del exitoso disparo de prueba, el joven colgó en la web los archivos digitales que permitirían a cualquiera con acceso a una impresora adecuada reproducir una pistola idéntica a la suya. En conversación con la revista "Forbes", Wilson describe su arma "DIY" (hágalo usted mismo) como una herramienta tecnológica que dejaría a los gobiernos en un lugar irrelevante.

"Se trata de que cualquiera pueda crear su propio espacio soberano (...) El gobierno quedará cada vez más al margen diciendo 'eh, espere'", dijo Wilson, que se describe a sí mismo como criptoanarquista (defensor de la criptografía asimétrica para hacer cumplir la privacidad y la libertad individual). "Se trata de crear un nuevo orden en el desmoronado caparazón del viejo orden."

"Reconozco que esta herramienta podría utilizarse para dañar a gente", continuó. "Es lo que es: una pistola". Sin embargo, no piensa que esa sea razón suficiente para desestimarla. "Creo que al final, tener libertad está en el interés de todos."

Sus declaraciones reflejan la ideología del movimiento pro armas, que considera las pistolas y rifles como el garante definitivo de la libertad personal sobre la tiranía. Esta ideología se puso de manifiesto en la reciente convención anual de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés), un lobby de 4,5 millones de miembros cuyo papel fue clave para derribar los esfuerzos del Senado por aprobar una ley que aumentara el control sobre la compra de armas.

"Tenemos los pies firmemente plantados sobre las bases de la libertad que no está influida por los vientos de la locura mediática y política", dijo el vicepresidente de la NRA, Wayne LaPierre, a los 70.000 miembros que participaron en la convención.

Esa retórica volverá a desplegarse el próximo 4 de julio, Día de la Independencia, en la Open Carry March. En esta manifestación, 1.000 activistas planean recorrer con rifles cargados Washington DC, allí donde la legislación local prohíbe llevar armas cargadas.

Su organizador, Adam Kokesh, un veterano marine, señala en la página del evento en facebook que pedirán a los participantes no oponer resistencia si un policía los detiene. En cambio, en un post de Twitter, abogaba por una postura distinta: "Cuando el gobierno venga a por tus armas, puedes disparar a sus agentes o someterte a la esclavitud." 

Visitas

Comentarios

IAB
ComScore