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  • Hora08:04 Hs.
  • 15/04/2013
un año después

Pérez volverá a la carga el 1 de mayo con la demorada reforma constitucional

El gobernador planteará a la oposición que sólo hay dos opciones: la aprobación del proyecto oficial o retomar el proceso "inconcluso" de 2001. Misterio: definirá las autoridades legislativas recién cuando vuelva del exterior.


Un año después, el gobernador Francisco Pérez volverá a la carga ante la Asamblea Legislativa con su plan de reforma de la Constitución provincial.

Pérez planteó el 1 de mayo de 2012 la necesidad de concretar una "reforma institucional" con cambios en paralelo en el sistema político y la Carta Magna. El PJ y la UCR se bloquearon mutuamente y nada se concretó, pero el segundo objetivo sigue en pie.

Esta vez, la idea del gobernador es plantearle a la oposición que existen dos alternativas para reformar la Constitución y advertir que usará una de ellas, con lo cual quedará eliminado del menú el "no" a efectuar cambios de fondo en el viejo texto constitucional.

Así lo indicó Pérez unos minutos antes de subirse al avión con destino a China e India, lugares por donde se paseará antes de que abocarse al discurso de apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura.

Opciones. Los dos caminos de Pérez para buscar la reforma son bastante distintos. Uno implica la sanción de un proyecto de necesidad de reforma, iniciativa que está trabada desde el año pasado en el Senado.

El otro es más polémico: convocar directamente este año a elección de convencionales constituyentes bajo el criterio de que un plebiscito de 2001, favorable a otro proyecto de reforma, lo habilita para hacerlo.

La clave es que Pérez está dispuesto a tomar uno u otro: en ningún caso contempla abandonar el objetivo de modificar a fondo la Constitución de 1916, como reclama el radicalismo.

El plan B (llamar a elección de convencionales) es el más complejo, debido a la resistencia opositora y la posibilidad cierta de que la Corte provincial declare inconstitucional la maniobra. Tampoco es el mejor camino para el vicegobernador Carlos Ciurca, el responsable de haber hecho reflexionar a Pérez sobre la conveniencia de insistir una vez más en el plan original.

Ciurca cree que todavía hay una chance de buscar el consenso político en los opositores, o en todo caso, de obtener el número mínimo de legisladores para sancionar la necesidad de la reforma.

De fracasar este último intento, entonces sí Pérez avanzaría con la reforma de 2001. De hecho, el gobernador ya consiguió que el PJ apruebe la idea de definir en las internas del 2 de junio, junto con los candidatos a legisladores, una lista de convencionales constituyentes.

Si da este paso, todos dan por descontado que habrá demandas opositora ante la Corte. Aunque no es un dato menor que allí las aguas están divididas. El ministro Mario Adaro ya anticipó en privado que votaría en contra, mientras que el ministro más nuevo, Omar Palermo, señaló por su cuenta que la Constitución provincial debe ser reformada.

Misión: unificar. Pero antes de redactar el discurso del 1 de mayo, el gobernador deberá desatar un nudo institucional generado por la interna del PJ: quiénes conducirán la Legislatura y a las bancadas del oficialismo en el próximo periodo ordinario de sesiones.

Antes de viajar al exterior, Pérez no pudo evitar un reconocimiento de las fricciones existentes por este tema entre dirigentes de La Corriente, los azules e Integración Peronista. Consultado por este diario, el gobernador no confirmó ningún y afirmó que el esquema de autoridades legislativas "se definirá el 23". O sea, cuando vuelva del exterior, el mismo día de la sesión preparatoria del Senado.

La misión de unificar los bloques dispersos del PJ y conseguir que los nombres salgan por consenso ha quedado en manos del vicegobernador y un grupo de intendentes que están abocados al acuerdo en medio de las divisiones: Alejandro Abraham (Guaymallén), Alejandro Bermejo (Maipú), Jorge Giménez (San Martín) y Emir Félix (San Rafael). 

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