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  • Hora08:17 Hs.
  • 11/02/2010
Cultura popular

Y volvió la fiesta: Carnaval en la Alameda

Luego de varios años, retornó la alegría de la tradicional celebración a inundar las calles de la Ciudad. La música, el color, la desinhibición y el espíritu movilizador del pueblo, a flor de piel.




Como ya anticipamos desde esta sección, a partir de la interesante propuesta del fanzine Desvío Cósmico de resucitar los festejos del Carnaval, desde ayer y hasta mañana, la Alameda se constituye en el escenario de las celebraciones de este año. En un intento, a estas horas ya concretado gracias a la revista y a un grupo de gente que se hizo eco de revivir  una tradición antiquísima, los integrantes de la publicación idearon la confección de una encuesta que reflejara el sentir del pueblo mendocino respecto de esta fiesta que desde hace varios años ya no formaba parte del calendario de la Ciudad. Así, luego de recibir las respuestas espontáneas de quienes se adherían a la propuesta, llegaron a la conclusión de que la cultura popular se encontraba deseosa de salir a la calle y, como antaño, conmemorar estos días a pleno festejo. El Carnaval siempre fue sinónimo de libertad, diversión, algarabía, a la vez que encuentro de amigos, familias o vecinos. A partir de ayer, la avenida San Martín, desde Alberdi hasta Ayacucho, reboza de energía y arte para que todos podamos encontrar nuestra manera de plegarnos a esta movida que culmina mañana con la participación de murgas, corsos, batucada, concurso de disfraces, música y color.

¿Cómo surge la idea de realizar la encuesta para la convocatoria?
La idea de la encuesta surge directamente desde la iniciativa de preguntarnos por qué no hay carnavales en la ciudad de Mendoza y de imaginarnos cómo sería, que opinaría la gente, quiénes colaborarían, quiénes participarían y de qué forma. Entonces, se nos ocurrió que la mejor forma de saberlo era a través de una encuesta, que fue online, votaron 80 personas y todas querían carnaval, más de 90% quería ser parte, es decir, quería disfrazarse, tocar instrumentos, vender comida y bailar con las comparsas. 

¿Quiénes y cómo confeccionaron el cuestionario?
La confeccionamos los hacedores de Desvío Cósmico, que somos tres personas: Claudio Fernández (Don Cósimo), Natalia Bori, y Fernando Timoner (Timonayre). Simplemente, armamos un formulario de preguntas, algunas con opciones y otras para desarrollar. Aprovechamos también la facilidad de la encuesta online, la colgamos en el blog, la enviamos por cadena de mails y también se publicó en otros medios online. 

¿Qué expectativas han cubierto y cuáles no?
Los encuestados resolvieron bastante bien el formulario, sin embargo, cuando preguntamos si conocían historias de carnavales,  más de la mitad no sabía ninguna historia, y de las que sí conocían, casi todas se referían a las chayas en las siestas con los vecinos. Aunque algunos nos tiraron datos precisos de carnavales de otros años, los más memoriosos, nos sugirieron libros y enviaron cuentos. Nos hubiera gustado que alguien nos contara anécdotas más jugosas y atractivas, que nos dieran un pantallazo de lo que eran los carnavales en otros tiempos. Muchos coincidieron en que los festejos de Carnaval se terminaron con la dictadura militar.      

A partir de la respuesta de la gente ¿cómo se organizaron para concretar la propuesta?
De la misma manera y usando los mismos medios de difusión que con la encuesta, convocamos a una reunión organizativa, en la que participaron artistas, dueños de bares, algunos interesados en ser parte de esto y nosotros, como coordinadores de la propuesta. 

¿Quiénes van a estar a cargo de la organización?
La organización de los espectáculos de los días miércoles y jueves queda a cargo de los bares que se han prendido en la propuesta, que son los ubicados en el paseo Alameda, desde calle Alberdi hasta Ayacucho, son cuatro cuadras, sólo que hay una en el medio en la que no hay bares. Pero para el día viernes 12, la organización artística del show de murgas, comparsas y batucadas queda a cargo de la murga Piantados por el Pulso, que es de Capital. Todo lo demás, coordinación, logística, sonido, difusión por los medios, presentación y animación entre un show y otro, entre otras cosas, está a cargo de quienes componemos Desvío Cósmico, más la colaboración de los bares.  

¿Quién solventó los gastos de publicidad y demás? Los bares juntaron un fondo para costear los gastos de  publicidad de los afiches y volantes. Además, conseguimos la colaboración del Sindicato de Empleados Judiciales y del Sindicato de Trabajadores del Estado Autoconvocados (Sitea).
   
¿Qué esperan de la fiesta?
Lo que esperamos es por fin desempolvar la felicidad de esta ciudad de siestas y veredas impecables y demostrar que la alegría está también en las calles, que se debe y se puede recuperar los espacios públicos, que podemos salir a la calle disfrazados sin sentir pudor, porque el vecino también lo está. Nuestra gran expectativa es que la gente realmente se disfrace y participe de todo el espectáculo y que no sólo se quede mirando desde afuera. Uno de los objetivos es también mostrar lo que pasa con la movida de las murgas, que son las que están trabajando durante mucho tiempo por la recuperación de los festejos del Carnaval, es una buena propuesta para mostrar el trabajo de los artistas callejeros, y que sirva de reivindicación de su trabajo. Además, a través del festejo, la música y el arte, pedimos por la recuperación de los feriados de Carnaval, que fueron censurados por la dictadura y nunca más recuperados.    

Algo de historia.
El Carnaval es una celebración que tiene lugar inmediatamente antes de la Cuaresma cristiana, con fecha variable (desde finales de enero hasta principios de marzo, según el año), y que combina algunos elementos, como disfraces, desfiles y fiestas en la calle. Está asociado principalmente al catolicismo y a los cristianos ortodoxos. Las culturas protestantes usualmente no celebran el Carnaval o tienen tradiciones modificadas, como el Carnaval danés. Los etnólogos encuentran en el Carnaval elementos supervivientes de antiguas fiestas y culturas, como la Fiesta de Invierno (Saturnalia), las celebraciones dionisíacas griegas y romanas (Bacanales), las fiestas andinas prehispánicas y las culturas afroamericanas. Algunos estudiosos consideran que, para la sociedad rural, fuertemente estructurada por el cristianismo, el tiempo de “carnestolendas” ofrecía mascaradas rituales de raíz pagana y un lapso de permisividad que se oponía a la represión de la sexualidad y a la severa formalidad litúrgica de la Cuaresma.
Etimologías.
A comienzos de la Edad Media, la Iglesia católica propuso una etimología de Carnaval: del latín vulgar carne-levare, que significa “abandonar la carne”, lo cual, justamente, era la prescripción obligatoria para todo el pueblo durante todos los viernes de la Cuaresma. Posteriormente, surgió otra etimología que es la que actualmente se maneja en el ámbito popular: la palabra italiana carnevale, que significaba la época durante la que ese alimento se podía comer. Pero, a fines del siglo XX, varios autores comenzaron a sospechar el origen pagano del nombre y la palabra carnaval se asoció a una supuesta antigua tradición pagana en la que se ofrecía carne al dios Baal (carna-baal), en una fiesta en la que todo vale. Actualmente, el Carnaval se ha convertido en una fiesta popular de carácter lúdico. La teoría más reciente y aceptada sobre la procedencia de la palabra proviene de su raíz latina carna valetudinem (la carne vale) en contraposición a la Cuaresma católica. 

En Argentina.
En nuestro país, la celebración del carnaval tiene una gran importancia y se realiza de maneras diversas de acuerdo con cada región geográfica cultural. En la zona noroeste andina, las celebraciones señalan la subsistencia de antiguas tradiciones indígenas pertenecientes a la civilización andina prehispánica. Los hitos más importantes dentro de las ceremonias de Carnaval son el desentierro y el entierro del diablo de carnaval. El carnavalito es un estilo folclórico centenario desarrollado precisamente para las celebraciones. En la región mesopotámica existen importantes fiestas en un estilo similar al Carnaval brasileño, aunque con elementos de la cultura rioplatense, como el candombe. La más conocida de ellas es la que tiene su centro en la provincia de Entre Ríos, más específicamente en la ciudad de Gualeguaychú. Allí se realiza el Carnaval más importante del país, debido a esto, la fiesta de esa ciudad ostenta el título de Carnaval del País, por majestuosidad, cantidad de integrantes que desfilan y un corsódy_mce/themes/advanced/langs/d neuquina de Junín de los Andes, que lleva a cabo el Carnaval del Pehuén. Este año, el festejo se desarrolló los últimos días de enero  –para que no se superpusiera con otras la tradicionales reuniones de la zona, como la Expo Rural y la Fiesta Provincial del Puestero– y congregó a gran cantidad de comparsas, murgas y corsos locales y de ciudades cercanas, tanto de la provincia (Neuquén, Zapala, Plaza Huincul y Cutral Có) como de Río Negro (Cipolletti y Cervantes). El despliegue de estos festejos año a año va tomando más forma y mejora en calidad y convocatoria.
 
A no faltar.
La gente va ganando las calles, se van colmando los espacios, la música suena por doquier y la energía está en el aire. La fiesta ya empezó, no te quedes afuera, dale rienda suelta a tu espíritu y reviví la tradición de la alegría, la Alameda te espera a partir de las 22, con o sin disfraz.

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