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  • Hora09:55 Hs.
  • 09/09/2012
Entrevista de domingo

?El teatro político es bueno mientras sirva como herramienta para el debate?

Mara González Parra es una actriz chilena pero mendocina por opción. Encabeza una obra que muestra diferentes miradas respecto a la idea de un modelo nacional y ppopular


Marta González Parra (50) protagoniza desde este setiembre una obra de teatro llamada El Ser Nacional, que irrumpe en los escenarios locales con una propuesta tan antigua como es el género del teatro político o panfletario, pero que a la vez se desprende de las ficciones de corte más costumbrista, existencialista, con más frecuencia llevadas a escena en los últimos años. Aquí Parra interpreta un texto (del dramaturgo Walter Sánchez) que encaja a la perfección con estos tiempos politizados en donde, según entienden algunos intelectuales, como el mendocino Roberto Follari, "exigen una toma de posición".

En el monólogo que dura poco más de media hora, esta actriz nacida en Chile, pero mendocina por adopción desde sus 13 años, asegura que siente identificada con el ser nacional y la idiosincrasia argentina.

En una charla con este diario, Parra (además docente y directora de escuela) explica que ni ella ni el texto deberían ser tildados de kirchneristas o antikirchneristas, y aclara que la obra "se basa en la ironía, más allá de apoyar ciertos elementos positivos del gobierno actual". Aunque también asegura que le gustan los textos críticos, comprometidos y que, sobre todo, "sirvan de herramienta para el debate y la reflexión".

El "Ser Nacional" es una serie de relatos que critica y apoya lo nacional y popular, la pluralidad. Pero también refleja lo que todavía no cambia mientras se construye cada día más poder. Su voz principal es el personaje de una actriz, quien se entrecruza con otros tres personajes más (el Leche, una maestra y un loco). La obra se repetirá los sábados de este mes, a las 21.30, en el centro cultural La Catamarca (Catamarca 241, de Ciudad).

¿Cómo surge la idea de tomar este libreto?
Yo daba clases de teatro en Uspallata y el dramaturgo de esta obra, el Wally Sánchez, también. Con el tiempo nos hicimos muy amigos. El es muy humilde y eso es difícil en este mundo del teatro. Me dijo un día que estaba escribiendo un monólogo y que me iba a calzar muy bien. Desde el 2010 que estamos trabajando en esto. Hace mucho.

Y cuándo lo leíste, ¿qué sentiste?
El Wally me mandó el 80 % del texto por mail y me encantó. Cuando llegué de Suecia (vivió un año allá, donde vive su actual esposo) arrancamos. Lo que más me gustó fue ir contando la historia como la cuenta la actriz. De forma muy sencilla y creo que si viene un sueco la entiende. Cualquiera entendería fácilmente lo que somos.

¿Y qué somos?
Como ejemplo: esta mujer, que nació en Chile hace una obra sobre el Ser nacional. Somos pluralistas (se ríe).

Hacía bastante que no se veía teatro político al límite del teatro panfletario o de resistencia... Al menos desde la dictadura, ¿no te parece?
Mirá, cuando vos lo nombraste yo me di cuenta de que era teatro político porque la verdad es que no lo había tomado por ese lado y creo que el autor tampoco (se ríe).

Pero se armó un debate entre el público después de la obra. ¿Es una obra inspirada en la era kirchnerista?
No es una obra K ni una obra anti K. Eso es lo más lindo. Me siento muy identificada con lo que dice el texto: "no somos Ka ni anti K: somos realistas". Al mismo tiempo, queríamos mostrar lo que ellos dicen: "estamos construyendo poder", mientras el pibe sigue igual, la maestra se muere esperando para cobrar su jubilación.

En varios momentos del monólogo, hay una suerte de parodia de los discursos de la presidenta...
Claro. Hay mucha ironía, igualmente. Creo que aún hay muchas cuentas pendientes en este gobierno y eso fue planteado en la obra a partir de estos personajes, en cuya realidad nada cambia. Por otro lado, es cierto que somos más pluralistas, aceptamos la divergencia y el dólar ya no representa nuestros ahorros más preciados.

Me llamó la atención esa última frase. Es una defensa también política del cepo cambiario, ¿no?
-(Piensa). Es muy irónico todo y si hay una opinión a favor o en contra de ciertas políticas no me parece mal, porque no son partidistas. Yo no soy política. Son ideas que se dicen a través del arte. Y esto me parece que es lo mejor: si el teatro y esta obra sirven para que la gente reflexione y debata después de verla, creo que ya hemos cumplido la misión. 

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